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La alabanza al amor: Himno en honor a Afrodita de Safo

La oda a Afrodita, al ser el poema más conocido de Safo y tener la particularidad de ser el único que hemos conservado entero a pesar de que le falta el inicio del tercer verso de la quinta estrofa, fue citado por Dionisio de Halicarnasio, un escritor del siglo I a.C, motivo del cual ha llegado hasta nosotros.

Pues bien, el contendido del himno es un ruego que hace nuestra escritora a la diosa del amor, Afrodita, para que pedirle ayuda: atraer hacia ella un amor renegado. En este caso sabemos que la amada es una mujer, por la ausencia de una letra al final de la sexta estrofa. Después de la invocación, encontramos una larga digresión, donde la poetisa rememora una ocasión anterior en que la diosa estuvo dispuesta a ayudarle, ocasión en la cual la diosa, que es conducida por un carruaje de oro tirado por gorriones, descendió y le prometió que su suplica sería cumplida. Por último, el poema se cierra con una estrofa en la cual se reitera la solicitud de ayuda en la “guerra del amor”, comparando la relación amorosa con la batalla.

Texto en griego

Ποικιλόθρον᾽ ὰθάνατ᾽ ᾽Αφρόδιτα,
παῖ Δίος, δολόπλοκε, λίσσομαί σε
μή μ᾽ ἄσαισι μήτ᾽ ὀνίαισι δάμνα,
πότνια, θῦμον.

ἀλλά τυίδ᾽ ἔλθ᾽, αἴποτα κἀτέρωτα
τᾶς ἔμας αὔδως αἴοισα πήλγι
ἔκλυες πάτρος δὲ δόμον λίποισα
χρύσιον ἦλθες

ἄρμ᾽ ὐποζεύξαια, κάλοι δέ σ᾽ ἆγον
ὤκεες στροῦθοι περὶ γᾶς μελαίνας
πύκνα δινεῦντες πτέῤ ἀπ᾽ ὠράνω αἴθε
ρος διὰ μέσσω.

αῖψα δ᾽ ἐξίκοντο, σὺ δ᾽, ὦ μάκαιρα
μειδιάσαισ᾽ ἀθανάτῳ προσώπῳ,
ἤρἐ ὄττι δηὖτε πέπονθα κὤττι
δηὖτε κάλημι

κὤττι μοι μάλιστα θέλω γένεσθαι
μαινόλᾳ θύμῳ, τίνα δηὖτε πείθω
μαῖς ἄγην ἐς σὰν φιλότατα τίς τ, ὦ
Ψάπφ᾽, ἀδίκηει;

καὶ γάρ αἰ φεύγει, ταχέως διώξει,
αἰ δὲ δῶρα μὴ δέκετ ἀλλά δώσει,
αἰ δὲ μὴ φίλει ταχέως φιλήσει,
κωὐκ ἐθέλοισα.

ἔλθε μοι καὶ νῦν, χαλεπᾶν δὲ λῦσον
ἐκ μερίμναν ὄσσα δέ μοι τέλεσσαι
θῦμος ἰμμέρρει τέλεσον, σὐ δ᾽ αὔτα
σύμμαχος ἔσσο.

Texto en español

Santa hija de Zeus, de esmaltado trono,
dolotrenzadora, Afrodita, atiende:
ya no domes más con pesar y angustias
mi alma, señora,

sino ven aquí, si mi voz de lejos
otra vez oíste y me escuchaste
y dejando atrás la dorada casa
patria viniste,

tras uncir el carro: gorriones lindos
a la negra tierra tiraban prestos
con sus fuertes alas batiendo el aire
desde los cielos.

Y llegaron pronto, y tú, bendita,
sonriendo siempre en tu faz divina,
preguntabas qué me pasaba, a qué otra
vez te llamaba,

y qué es lo que tanto ahora en mi alma loca
conseguir quería: “¿A quién deseas
que al amor te traiga? Ah dime, Safo,
¿quién te hace daño?

Que, si huyó de ti, pronto irá a buscarte;
si aceptar no quiso, dará regalos;
y si no ama hoy, te amará muy pronto,
aun sin quererlo”.

Ven también ahora y de amargas penas
líbrame, y otorga lo que mi alma
ver cumplido ansía, y en esta guerra
sé mi aliada.

Obra de la pintura: Charles Amable Lenoir, Whisper of love
Traducción: Juan Manuel Rodríguez Tobal.

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Safo de Lesbos, la verdadera reveladora del amor en Occidente

Autora: Mónica Encinas Fons

Si pensamos en un poeta de la Antigua Grecia, nos viene a la mente la poetisa que celebró el amor en todas sus manifestaciones, Safo de Lesbos. Esta autora, cuyo nacimiento fue en Mitilene, Lesbos, 650/610 a.C y muerte en Léucade, 580 a. C., fue una de las primeras representantes de la nueva poesía lírica occidental que se estaba dando en Lesbos, poesía destinada al canto, con un carácter privado, subjetivo e intimista.

Asimismo, los poetas lesbios se dedicaron a escribir poesía al servicio de sus propios intereses, para expresar sus sentimientos al reducido círculo de amigos en fiestas o banquetes. Es aquí, en Lesbos, donde se fija esta poesía, quien tiene como representante a Safo, cultivadora de una poesía del amor llena de emociones que se ha ganado el mérito de ser, según Schadewaldt, “la verdadera reveladora del amor en Occidente”.

No sabemos casi nada de la vida de nuestra poetisa, pues lo único que conocemos de ella es a través de sus fragmentos, los datos que ofrecen las fuentes indirectas, alusiones y biografías de los antiguos. Además de saber su fecha de nacimiento, también tenemos la certeza de su matrimonio con Cércilas de Andros, padre de su única hija (Cleis), así como a sus tres hermanos (Larico, Eurygio y Caraxo).

Édouard-Henri_Avril_(24)

Su poesía era de encargo, epitalamios para bodas que se cantaban por los coros de muchachos y muchachas que formaban el cortejo nupcial -fragmentos 104 (a) – 111-, cuyo centro de su producción poética y de su vida está en el círculo de sus amigas, del cual dependía también económicamente, y de las cuales se enamoraba, amor inasible y sagrado por la religión.

Posteriormente, la obra de Safo fue editada por los poetas alejandrinos tomando como modelo la métrica de sus composiciones, considerando que su obra comprendía unos 12,000 versos; de los cuales conservamos 200 fragmentos gracias a los papiros o citas de autores antiguos, pero la mayor parte de ellos son ilegibles.

De todas maneras, les ofrecemos dos fragmentos de Safo que ensalzan la belleza del amor como su fuente de vida y riqueza.

Fragmento 16

texto griego

ο]ἱ μὲν ἱππήων στρότον οἱ δὲ πέσδων
οἱ δὲ νάων φαῖσ’ ἐπ[ὶ] γᾶν μέλαι[ν]αν
ἔ]μμεναι κάλλιστον, ἐγὼ δὲ κῆν’ ὅττω
τις ἔραται.

πάγχυ δ’ εὔμαρες σύνετον πόησαι
πάντι τοῦτ’· ἀ γὰρ πολὺ περσκέθοισα
κάλλος ἀνθρώπων Ἐλένα τὸν ἄνδρα
τὸν πανάριστον

καλλίποισ’ ἔβας ‘ς Τροίαν πλέοισα
κωὐδὲ παῖδος οὐδὲ φίλων τοκήων
πάμπαν ἐμνάσθη, ἀλλὰ παράγαγ’ αὔταν
οὐκ ἀέκοισαν

Κύπρις· εὔκαμπτον γὰρ ἔφυ βρότων κῆρ
] κούφως τ . . . οη . . . ν
κἄμε νῦν Ἀνακτορίας ὀνέμναι-
σ’ οὐ παρεοίσας

τᾶς κε βολλοίμαν ἔρατόν τε βᾶμα
κἀμάρυχμα λάμπρον ἴδην προσώπω
ἢ τὰ Λύδων ἄρματα κἀν ὄπλοισι
πεσδομάχεντας.

texto en español

Dicen que una tropa de carros unos,
otros que de infantes, de naves otros,
es lo más hermoso en la negra tierra;
yo que todo aquello de lo que uno mismo
se ha enamorado.

Y es sencillo hacer que cualquiera entienda
esto, pues Helena, que aventajaba
en belleza a todos, a su marido,
alto en honores,
lo dejó y se fue por el mar a Troya,
y ni de su hija o sus propios padres
quiso ya acordarse, pues fue llevada

y esto me recuerda que mi Anactoria
no está presente,
de ella ver quisiera el andar amable
y la clara luz de su rostro antes
que a los carros lidios o a mil guerreros
llenos de armas.

 

Fragmento 31

texto en griego

Φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν
ἔμμεν᾽ ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι
ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί-
σας ὐπακούει

καὶ γελαίσας ἰμέροεν. τό μ᾽ ἦ μάν
καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν.
ὢς γὰρ ἔς σ᾽ ἴδω βρόχε᾽, ὤς με φώνη-
σ᾽ οὖδεν ἔτ᾽ εἴκει,

ἀλλὰ κὰμ μὲν γλῶσσα ἔαγε, λέπτον
δ᾽ αὔτικα χρῶι πῦρ ὐπαδεδρόμακεν,
ὀππάτεσσι δ᾽ οὖδεν ὄρημμ᾽, ἐπιρρόμ-
βεισι δ᾽ ἄκουαι,

ἀ δέ μ᾽ ἴδρως κακχέεται, τρόμος δέ
παῖσαν ἄγρει, χλωροτέρα δὲ ποίας
ἔμμι, τεθνάκην δ᾽ ὀλίγω ᾽πιδεύης
φαίνομ᾽ ἔμ᾽ αὔται·

ἀλλὰ πᾶν τόλματον, ἐπεὶ +καὶ πένητα

texto en español

Me parece igual a los dioses ese
hombre que ahora está frente a ti sentado,
y tu dulce voz a tu lado escucha
mientras le hablas

y tu amable risa; lo cual, te juro,
en mi pecho el alma saltar ha hecho:
pues te miro apenas y mis palabras
ya no me salen,

se me queda rota la lengua y, suave,
por la piel un fuego me corre al punto,
por mis ojos ya nada veo, y oigo
sólo un zumbido,

me destila un frío sudor, y entera
un temblor me apresa, y cual la paja
amarilla estoy, y mi muerte siento
poco alejada.

Pero todo habrá que sufrirlo, incluso…

 

Traducción: Manuel Rodríguez Tobal
Pintura de portada: Sappho, Charles Mengin 
Pintura interior: 
Safo y su novia, Édouard-Henri Avril

 

 

 

 

La​ ​culminación​ ​de​ ​un​ ​éxito:​ ​Carlos​ ​García​ ​Gual

Después de muchos estudios de mitología y años de estudio sobre el mundo antiguo, nuestro escritor especialista en lenguas clásicas, Carlos García Gual (Palma de Mallorca, 1943), recibió ayer, el 30 de noviembre de este año, el asiento “J” de la Rae, que estaba vacante desde que murió el dramaturgo Francisco Nieva, el 10 de noviembre del año pasado. Fue elegido en una segunda votación, pues antes había sido doblemente candidato a​ ​ocupar​ ​la​ ​silla​ ​M​ ​junto​ ​con​ ​Rosa​ ​Montero.

La formación de este filólogo es excelente, porque aprendió de los mejores helenistas españoles: Manuel Fernández Galiano, Francisco Rodríguez Adrados y Luis Gil. Gracias a su educación y a su perseverancia pudo acceder a la cátedra de filología griega en la Universidad Complutense de Madrid, especializándose en la antigüedad clásica y literatura, formación que concluyó con la escritura de numerosos artículos y libros acerca de literatura clásica​ ​y​ ​medieval,​ ​filosofía​ ​griega​ ​y​ ​mitología​ ​en​ ​revistas​ ​clásicas.

Cabe​ ​destacar​ ​entre​ ​su​ ​producción​ ​las​ ​siguientes​ ​obras​ ​clásicas:​ ​​Los​​ orígenes de la ​novela, Primeras novelas europeas, ​Epicuro, ​Diccionario de mitos, ​Encuentros heroicos, ​Seis escenas griegas, ​Las Primeras novelas: desde las griegas y las latinas hasta la edad media o ​Prometeo, ​mito y literatura, aunque escribe también como crítico literario de libros en ​El País, ​Revista de Occidente, entre otras.

Asimismo, ha destacado como editor y colaborador de la revista ​Historia National Geographic. Sin embargo, la aportación más importante de este catedrático fue la dirección de dos colecciones de la Editorial Gredos (las obras griegas de la Biblioteca Clásica Gredos y la de clásicos universales, Biblioteca Universal Gredos), además de dos premios -bien merecidos- de traducción: ​Premio de traducción Fray Luis de León (1978) con ​Vida y hazañas de Alejandro de Macedonia de Pseudo Calístenes, y el Premio​​ Nacional ​(2002),​ ​por​ ​el​ ​conjunto​ ​de​ ​su​ ​obra​ ​de​ ​traducción.

Pues bien, las traducciones que ha realizado en nuestros días son la de la ​Odisea de Homero y las ​Vidas de filósofos ilustres de Diógenes Laercio en Alianza Editorial. Las últimas aportaciones que tiene la intención de conseguir dentro de esta institución son el estudio del léxico helénico -resaltando la formación de nuevas palabras, cuyas terminaciones son la de filia y fobia- en el vocabulario científico y médico y en la política, así como en la influencia que ejercerá para que el mundo helénico siga vigente en la actualidad, no en su progresiva desaparición del currículum escolar hoy en día, y sobre todo, en la esperanza que tenemos los de clásicas en que, ya desde su silla, puede modificar la terrible reducción del número de horas dedicadas a las Humanidades en la enseñanza​ ​secundaria,​ ​quien​ ​se​ ​muestra​ ​muy​ ​preocupado​ ​por​ ​cambiar.

Fotografía: Wikicommons

Sabiduría del matricida: algunas reflexiones del Orestes de Eurípides

Autora: Mónica Encinas Fons

No cabe duda que la voz de la grandes trágicos aún se encuentra vigente en nuestros días. La sabiduría que uno puede encontrar al recorrer las páginas de sus obras los mantiene entre nosotros, como esos grandes maestros sobre los cuales no hace mella el tiempo. En este caso, te presentamos algunas frases de una de la grandes tragedias de Eurípides: Orestes, el más grande matricida de la literatura universal. Si después de leerlas sientes que te persiguen las Euménides, nosotros no nos hacemos responsables.

1. ὅταν ἀνῇ νόσος μανίας, ἄναρθρός εἰμι κἀσθενῶ μέλη – La cama es grata al enfermo y, aunque es cosa lamentable, resulta sin embargo necesaria (versos 229-230).

2. Κἂν μὴ νοσῇς γάρ, ἀλλὰ δοξάζῃς νοσεῖν, κάματος βροτοῖσιν ἀπορία τε γίγνεται – Pues aunque no estés enfermo, sólo con creer estarlo encuentran los hombres un motivo de fatigas y desesperación (versos 315-316).

3. Ὁ μέγας ὄλβος οὐ μόνιμος ἐν βροτοῖς·κατολοφύρομαι. Ἀνὰ δὲ λαῖφος ὥς τις ἀκάτου θοᾶς τινάξας δαίμων κατέκλυσεν δεινῶν πόνων ὡς πόντου λάβροις ὀλεθρίοισιν ἐν κύμασιν – La gran prosperidad no es estable entre los mortales. La divinidad, al zarandearla, la rasga de arriba abajo como la vela de una nave rápida y la sumerge bajo penas terribles como bajo las rugientes olas mortíferas de alta mar (versos 340-345).

4. Σοφόν τοι τὸ σαφές, οὐ τὸ μὴ σαφές – Sabio es de verdad lo claro, no lo turbio (verso 397).

5. Δουλεύομεν θεοῖς, ὅ τι ποτ’ εἰσὶν οἱ θεοί – Somos esclavos de los dioses, sean lo que sean los dioses (verso 418).

6. Ὄνομα γάρ, ἔργον δ’ οὐκ ἔχουσιν οἱ φίλοιοἱ μὴ ‘πὶ ταῖσι συμφοραῖς ὄντες φίλοι – De nombre pues, y no de hecho, son los amigos que no son amigos en las desdichas (verso 454-455).

7. ὅπου σὲ μέλλω σήν τε λυπήσειν φρένα.Ἐγᾦδ’, ἀνόσιός εἰμι μητέρα κτανών – Quien ha sido dichoso por sus hijos y no ha adquirido con ellos desgracias notorias es digno de envidia (versos 545-546).

8. ἔστι δ’ οὗ σιγὴ λόγουκρείσσων γένοιτ’ ἄν. Ἔστι δ’ οὗ σιγῆς λόγος – Hay veces que el silencio puede resultar mejor que la palabra. Y otras en que es mejor la palabra que el silencio (versos 638-639).

9. τοὺς φίλους ἐν τοῖς κακοῖς χρὴ τοῖς φίλοισιν ὠφελεῖν·ὅταν δ’ ὁ δαίμων εὖ διδῷ, τί δεῖ φίλων – Los amigos deben en las adversidades auxiliar a los amigos. Cuando el destino es favorable, ¿qué necesidad hay de amigos? (versos 666- 667).

10. Σμικροῖσι μὲν γὰρ μεγάλα πῶς ἕλοι τις ἄν; Πόνοισιν; Ἀμαθὲς καὶ τὸ βούλεσθαι τάδε – Pues, con pocos medios, ¿cómo puede uno conseguir las grandes cosas? [Necio es incluso el pretenderlo con esfuerzo].

11. Καὶ ναῦς γὰρ ἐνταθεῖσα πρὸς βίαν ποδὶ ἔβαψεν, ἔστη δ’ αὖθις, ἢν χαλᾷ πόδα – Porque también la nave que tensa las velas con violenta en su cordaje, hace agua, pero se yergue de nuevo en cuanto uno relaja las cuerdas (versos 706-707).

12. πιστὸς ἐν κακοῖς ἀνὴρ κρείσσων γαλήνης ναυτίλοισιν εἰσορᾶν – Un hombre fiel en medio de las desgracias es más grato de ver que la bonanza de los navegantes (versos 727-728).

13. Δεινὸν οἱ πολλοί, κακούργους ὅταν ἔχωσι προστάτας – La masa es terrible, cuando tiene perversos conductores (verso 772).

14. Ὄκνος γὰρ τοῖς φίλοις κακὸν μέγα – La vacilación para con los amigos es un gran mal (verso 794).

15. Ποῦ γὰρ ὢν δείξω φίλος, εἴ σε μὴ ‘ν δειναῖσιν ὄντα συμφοραῖς ἐπαρκέσω – ¿Cómo, pues, demostrar que soy tu amigo, si no te socorro en las tremendas angustias en que estás? (versos 802-803).

16. ὡς ἀνὴρ ὅστις τρόποισι συντακῇ, θυραῖος ὢν μυρίων κρείσσων ὁμαίμων ἀνδρὶ κεκτῆσθαι φίλος – Cuando un hombre se identifica con nuestro carácter, aunque sea un extraño, resulta ser mejor como amigo que diez mil parientes consanguíneos.

17. ἐπὶ τὸν εὐτυχῆ πηδῶσ’ ἀεὶ κήρυκες· ὅδε δ’ αὐτοῖς φίλος, ὃς ἂν δύνηται πόλεος ἔν τ’ ἀρχαῖσιν ᾖ – Los heraldos brincan siempre en pos del afortunado. Para ellos ese es amigo: cualquiera que domine en la ciudad y esté en los altos cargos (versos 895- 897).

18. ὅταν γὰρ ἡδύς τις λόγοις φρονῶν κακῶς πείθῃ τὸ πλῆθος, τῇ πόλει κακὸν μέγα· ὅσοι δὲ σὺν νῷ χρηστὰ βουλεύουσ’ ἀεί, κἂν μὴ παραυτίκ’, αὖθίς εἰσι χρήσιμοι πόλει. Θεᾶσθαι δ’ ὧδε χρὴ τὸν προστάτην ἰδόνθ’· ὅμοιον γὰρ τὸ χρῆμα γίγνεται τῷ τοὺς λόγους λέγοντι καὶ τιμωμένῳ – ¡Cuando alguien, atractivo en sus palabras pero insensato, persuade a la masa, gran desdicha para la ciudad! En cambio aquellos que con sensatez aconsejan una y otra vez lo bueno, aun si no de inmediato son luego útiles a la ciudad. Así debe considerarse y juzgar a quien gobierna. Porque tienen un papel parecido el orador y el que ocupa el poder (versos 907-913).

19. Ἕτερα δ’ ἕτερος ἀμείβεται πήματ’ ἐν χρόνῳ μακρῷ· βροτῶν δ’ ὁ πᾶς ἀστάθμητος αἰών – Los males de uno responden alternativamente a los de otro en un largo espacio de tiempo. La vida toda de los mortales es vacilación (versos 979-981).

20. οὐχ οἷόν τε μὴ στένειν κακά. Πᾶσιν γὰρ οἰκτρὸν ἡ φίλη ψυχὴ βροτοῖς – Es imposible que no lloremos nuestras desgracias. Pues para todos los mortales la cara vida es digna de ser llorada (versos 1033-1034).

21. ὁρᾷς δὲ δὴ φίλων ὡς ἐσπανίσμεθ’, ὥστε κοινωνεῖν τάφου – Pero ya ves cuán desamparados estamos de amigos que nos reunieran en la tumba (versos 1054-1055).

22. οἱ γὰρ θανόντες χαρμάτων τητώμεθα – Porque los muertos estamos privados de alegrías (verso 1084).

23. οὐκ ἔστιν οὐδὲν κρεῖσσον ἢ φίλος σαφής, οὐ πλοῦτος, οὐ τυραννίς· ἀλόγιστον δέ τι τὸ πλῆθος ἀντάλλαγμα γενναίου φίλου – No hay nada mejor que un amigo claro, ni la riqueza ni la tiranía; y es algo absurdo preferir en cambio la masa a un amigo noble (versos 1156-1158).

24. Πανταχοῦ ζῆν ἡδὺ μᾶλλον ἢ θανεῖν τοῖς σώφροσιν – En cualquier parte es más agradable vivir que morir para los sensatos (verso 1509).

25. Πᾶς ἀνήρ, κἂν δοῦλος ᾖ τις, ἥδεται τὸ φῶς ὁρῶν – Todo hombre, aunque sea esclavo, se alegra de ver la luz del sol (verso 1523).

26. Τέλος ἔχει δαίμων βροτοῖς, τέλος ὅπᾳ θέλῃ – Su fin fija la divinidad a los mortales, su fin, como ella quiere (verso 1545).

27. Δεινὸν εὐτυχῶν ἀνὴρ πρὸς κακῶς πράσσοντας – Terrible puede ser un hombre en buena posición contra los que están en la adversidad (versos 1552-1553).

Pintura: Orestes perseguido por las Furias, de William-Adolphe Bouguereau