Archivo de la categoría: Lengua

La exaltación del fluir de la vida: un poema de Jean-Baptiste Chassignet

Si algún autor fue representativo en la corriente del barroco francés, este es Jean-Baptiste Chassignet con su poesía. En ella podemos percibir las características de este movimiento que está representado por la polifonía de miradas en la pintura y la constante transformación del hombre, aunque siga siendo el mismo. En efecto, de este último punto es el que hablaremos en este artículo.

El poema que vamos a comentar a continuación trata sobre el famoso Πάντα ῥεῖ de Heráclito, es decir, que todo en la vida está en continuo cambio como el fluir de un río, pues nunca llegamos a bañarnos en las mismas aguas ni ser los mismos de cuando miramos una fotografía del pasado, ya que el tiempo nos indica la ausencia de reconocimiento. Para ello el autor emplea vocabulario propio del agua (rivière, fleuve, cours) tanto en la fonética (las letras de la v y la f recuerdan los sonidos del río) como el juego de ese cambio e inestabilidad con paralelismos y con los tiempos verbales, comparando de este el nombre con el río por sus semejanzas.

Assieds-toi sur le bord d’une ondante rivière
Tu la verras fluer d’un perpétuel cours,
Et flots sur flots roulant en mille et mille tours
Décharger par les prés son humide carrière.

Mais tu ne verras rien de cette onde première
Qui naguère coulait ; l’eau change tous les jours,
Tous les jours elle passe, et la nommons toujours
Même fleuve, et même eau, d’une même manière.

Ainsi l’homme varie, et ne sera demain
Telle comme aujourd’hui du pauvre corps humain
La force que le temps abrévie et consomme:

Le nom sans varier nous suit jusqu’au trépas,
Et combien qu’aujourd’hui celui ne sois-je pas
Qui vivais hier passé, toujours même on me nomme.

Pintura: The Seine At Asnieres, Renoir

Anuncios

La alabanza al amor: Himno en honor a Afrodita de Safo

La oda a Afrodita, al ser el poema más conocido de Safo y tener la particularidad de ser el único que hemos conservado entero a pesar de que le falta el inicio del tercer verso de la quinta estrofa, fue citado por Dionisio de Halicarnasio, un escritor del siglo I a.C, motivo del cual ha llegado hasta nosotros.

Pues bien, el contendido del himno es un ruego que hace nuestra escritora a la diosa del amor, Afrodita, para que pedirle ayuda: atraer hacia ella un amor renegado. En este caso sabemos que la amada es una mujer, por la ausencia de una letra al final de la sexta estrofa. Después de la invocación, encontramos una larga digresión, donde la poetisa rememora una ocasión anterior en que la diosa estuvo dispuesta a ayudarle, ocasión en la cual la diosa, que es conducida por un carruaje de oro tirado por gorriones, descendió y le prometió que su suplica sería cumplida. Por último, el poema se cierra con una estrofa en la cual se reitera la solicitud de ayuda en la “guerra del amor”, comparando la relación amorosa con la batalla.

Texto en griego

Ποικιλόθρον᾽ ὰθάνατ᾽ ᾽Αφρόδιτα,
παῖ Δίος, δολόπλοκε, λίσσομαί σε
μή μ᾽ ἄσαισι μήτ᾽ ὀνίαισι δάμνα,
πότνια, θῦμον.

ἀλλά τυίδ᾽ ἔλθ᾽, αἴποτα κἀτέρωτα
τᾶς ἔμας αὔδως αἴοισα πήλγι
ἔκλυες πάτρος δὲ δόμον λίποισα
χρύσιον ἦλθες

ἄρμ᾽ ὐποζεύξαια, κάλοι δέ σ᾽ ἆγον
ὤκεες στροῦθοι περὶ γᾶς μελαίνας
πύκνα δινεῦντες πτέῤ ἀπ᾽ ὠράνω αἴθε
ρος διὰ μέσσω.

αῖψα δ᾽ ἐξίκοντο, σὺ δ᾽, ὦ μάκαιρα
μειδιάσαισ᾽ ἀθανάτῳ προσώπῳ,
ἤρἐ ὄττι δηὖτε πέπονθα κὤττι
δηὖτε κάλημι

κὤττι μοι μάλιστα θέλω γένεσθαι
μαινόλᾳ θύμῳ, τίνα δηὖτε πείθω
μαῖς ἄγην ἐς σὰν φιλότατα τίς τ, ὦ
Ψάπφ᾽, ἀδίκηει;

καὶ γάρ αἰ φεύγει, ταχέως διώξει,
αἰ δὲ δῶρα μὴ δέκετ ἀλλά δώσει,
αἰ δὲ μὴ φίλει ταχέως φιλήσει,
κωὐκ ἐθέλοισα.

ἔλθε μοι καὶ νῦν, χαλεπᾶν δὲ λῦσον
ἐκ μερίμναν ὄσσα δέ μοι τέλεσσαι
θῦμος ἰμμέρρει τέλεσον, σὐ δ᾽ αὔτα
σύμμαχος ἔσσο.

Texto en español

Santa hija de Zeus, de esmaltado trono,
dolotrenzadora, Afrodita, atiende:
ya no domes más con pesar y angustias
mi alma, señora,

sino ven aquí, si mi voz de lejos
otra vez oíste y me escuchaste
y dejando atrás la dorada casa
patria viniste,

tras uncir el carro: gorriones lindos
a la negra tierra tiraban prestos
con sus fuertes alas batiendo el aire
desde los cielos.

Y llegaron pronto, y tú, bendita,
sonriendo siempre en tu faz divina,
preguntabas qué me pasaba, a qué otra
vez te llamaba,

y qué es lo que tanto ahora en mi alma loca
conseguir quería: “¿A quién deseas
que al amor te traiga? Ah dime, Safo,
¿quién te hace daño?

Que, si huyó de ti, pronto irá a buscarte;
si aceptar no quiso, dará regalos;
y si no ama hoy, te amará muy pronto,
aun sin quererlo”.

Ven también ahora y de amargas penas
líbrame, y otorga lo que mi alma
ver cumplido ansía, y en esta guerra
sé mi aliada.

Obra de la pintura: Charles Amable Lenoir, Whisper of love
Traducción: Juan Manuel Rodríguez Tobal.

Safo de Lesbos, la verdadera reveladora del amor en Occidente

Autora: Mónica Encinas Fons

Si pensamos en un poeta de la Antigua Grecia, nos viene a la mente la poetisa que celebró el amor en todas sus manifestaciones, Safo de Lesbos. Esta autora, cuyo nacimiento fue en Mitilene, Lesbos, 650/610 a.C y muerte en Léucade, 580 a. C., fue una de las primeras representantes de la nueva poesía lírica occidental que se estaba dando en Lesbos, poesía destinada al canto, con un carácter privado, subjetivo e intimista.

Asimismo, los poetas lesbios se dedicaron a escribir poesía al servicio de sus propios intereses, para expresar sus sentimientos al reducido círculo de amigos en fiestas o banquetes. Es aquí, en Lesbos, donde se fija esta poesía, quien tiene como representante a Safo, cultivadora de una poesía del amor llena de emociones que se ha ganado el mérito de ser, según Schadewaldt, “la verdadera reveladora del amor en Occidente”.

No sabemos casi nada de la vida de nuestra poetisa, pues lo único que conocemos de ella es a través de sus fragmentos, los datos que ofrecen las fuentes indirectas, alusiones y biografías de los antiguos. Además de saber su fecha de nacimiento, también tenemos la certeza de su matrimonio con Cércilas de Andros, padre de su única hija (Cleis), así como a sus tres hermanos (Larico, Eurygio y Caraxo).

Édouard-Henri_Avril_(24)

Su poesía era de encargo, epitalamios para bodas que se cantaban por los coros de muchachos y muchachas que formaban el cortejo nupcial -fragmentos 104 (a) – 111-, cuyo centro de su producción poética y de su vida está en el círculo de sus amigas, del cual dependía también económicamente, y de las cuales se enamoraba, amor inasible y sagrado por la religión.

Posteriormente, la obra de Safo fue editada por los poetas alejandrinos tomando como modelo la métrica de sus composiciones, considerando que su obra comprendía unos 12,000 versos; de los cuales conservamos 200 fragmentos gracias a los papiros o citas de autores antiguos, pero la mayor parte de ellos son ilegibles.

De todas maneras, les ofrecemos dos fragmentos de Safo que ensalzan la belleza del amor como su fuente de vida y riqueza.

Fragmento 16

texto griego

ο]ἱ μὲν ἱππήων στρότον οἱ δὲ πέσδων
οἱ δὲ νάων φαῖσ’ ἐπ[ὶ] γᾶν μέλαι[ν]αν
ἔ]μμεναι κάλλιστον, ἐγὼ δὲ κῆν’ ὅττω
τις ἔραται.

πάγχυ δ’ εὔμαρες σύνετον πόησαι
πάντι τοῦτ’· ἀ γὰρ πολὺ περσκέθοισα
κάλλος ἀνθρώπων Ἐλένα τὸν ἄνδρα
τὸν πανάριστον

καλλίποισ’ ἔβας ‘ς Τροίαν πλέοισα
κωὐδὲ παῖδος οὐδὲ φίλων τοκήων
πάμπαν ἐμνάσθη, ἀλλὰ παράγαγ’ αὔταν
οὐκ ἀέκοισαν

Κύπρις· εὔκαμπτον γὰρ ἔφυ βρότων κῆρ
] κούφως τ . . . οη . . . ν
κἄμε νῦν Ἀνακτορίας ὀνέμναι-
σ’ οὐ παρεοίσας

τᾶς κε βολλοίμαν ἔρατόν τε βᾶμα
κἀμάρυχμα λάμπρον ἴδην προσώπω
ἢ τὰ Λύδων ἄρματα κἀν ὄπλοισι
πεσδομάχεντας.

texto en español

Dicen que una tropa de carros unos,
otros que de infantes, de naves otros,
es lo más hermoso en la negra tierra;
yo que todo aquello de lo que uno mismo
se ha enamorado.

Y es sencillo hacer que cualquiera entienda
esto, pues Helena, que aventajaba
en belleza a todos, a su marido,
alto en honores,
lo dejó y se fue por el mar a Troya,
y ni de su hija o sus propios padres
quiso ya acordarse, pues fue llevada

y esto me recuerda que mi Anactoria
no está presente,
de ella ver quisiera el andar amable
y la clara luz de su rostro antes
que a los carros lidios o a mil guerreros
llenos de armas.

 

Fragmento 31

texto en griego

Φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν
ἔμμεν᾽ ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι
ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί-
σας ὐπακούει

καὶ γελαίσας ἰμέροεν. τό μ᾽ ἦ μάν
καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν.
ὢς γὰρ ἔς σ᾽ ἴδω βρόχε᾽, ὤς με φώνη-
σ᾽ οὖδεν ἔτ᾽ εἴκει,

ἀλλὰ κὰμ μὲν γλῶσσα ἔαγε, λέπτον
δ᾽ αὔτικα χρῶι πῦρ ὐπαδεδρόμακεν,
ὀππάτεσσι δ᾽ οὖδεν ὄρημμ᾽, ἐπιρρόμ-
βεισι δ᾽ ἄκουαι,

ἀ δέ μ᾽ ἴδρως κακχέεται, τρόμος δέ
παῖσαν ἄγρει, χλωροτέρα δὲ ποίας
ἔμμι, τεθνάκην δ᾽ ὀλίγω ᾽πιδεύης
φαίνομ᾽ ἔμ᾽ αὔται·

ἀλλὰ πᾶν τόλματον, ἐπεὶ +καὶ πένητα

texto en español

Me parece igual a los dioses ese
hombre que ahora está frente a ti sentado,
y tu dulce voz a tu lado escucha
mientras le hablas

y tu amable risa; lo cual, te juro,
en mi pecho el alma saltar ha hecho:
pues te miro apenas y mis palabras
ya no me salen,

se me queda rota la lengua y, suave,
por la piel un fuego me corre al punto,
por mis ojos ya nada veo, y oigo
sólo un zumbido,

me destila un frío sudor, y entera
un temblor me apresa, y cual la paja
amarilla estoy, y mi muerte siento
poco alejada.

Pero todo habrá que sufrirlo, incluso…

 

Traducción: Manuel Rodríguez Tobal
Pintura de portada: Sappho, Charles Mengin 
Pintura interior: 
Safo y su novia, Édouard-Henri Avril

 

 

 

 

Dificultades del latín: tema de presente (primera parte)

El aprendizaje de cualquier idioma requiere de mucha constancia, disciplina y horas de estudio, lo que a veces no es del todo satisfactorio, sobre todo en las lenguas clásicas, pues necesitan y se nutren de todo nuestro tiempo, mermando nuestra vida social. Asimismo, comparándolas con otras artes, como la pintura y la música, es necesaria la dedicación constante y cotidiana, para que en un futuro, sus resultados sean maravillosos.

Empezaremos esta sección de lengua latina con los temas de morfología y fonética más complicados para entender la gramática histórica de este idioma. Los temas que trataremos a lo largo de estos días serán: las declinaciones del sustantivo (las cinco declinaciones), el adjetivo (el comparativo y el superlativo), el pronombre y el verbo (las consideraciones preliminares, el tema de presente, el tema de perfecto, los morfemas verbales y los verbos irregulares).

El tema de presente tiene tres formaciones: temas radicales, temas radicales ampliados y temas sufijados.

En el primer caso, estos temas se definen por añadir a la raíz directamente las desinencias personales, encontrándonos dos subclases: los radicales atemáticos (sin vocal temática) y los radicales temáticos (la raíz tiene vocal temática). El segundo caso se caracteriza por presentar en la raíz un alargamiento, cuyo principal alargamiento es el nasal.

Finalmente, los derivados por sufijación muestran estos sufijos: -(es)so, urio (desiderativo), como en el caso de quaero [buscar, preguntar] / quaeso [pedir, rogar]; -sco (incoativo: proceso que ha empezado, pero que no ha llegado a su fin), por ejemplo lucet [brillar] / lucesco [comenzar a clarear]; -to/so, -ito (conativo / frecuentativo), como en capio [coger] / capto [tratar de coger]; el causativo *-eįo (moneo, doceo), el sufijo de estado *-ē (taceo) y el sufijo *-(į)e / o para la formación de verbos denominativos, es decir, verbos que se forman a partir de nombres (cura > curare).

Pintura de portada: A grotesque scene with animals playing and a dog wrapped in swaddling clothes, Maestro della Fertilità dell’Uovo.

La​ ​culminación​ ​de​ ​un​ ​éxito:​ ​Carlos​ ​García​ ​Gual

Después de muchos estudios de mitología y años de estudio sobre el mundo antiguo, nuestro escritor especialista en lenguas clásicas, Carlos García Gual (Palma de Mallorca, 1943), recibió ayer, el 30 de noviembre de este año, el asiento “J” de la Rae, que estaba vacante desde que murió el dramaturgo Francisco Nieva, el 10 de noviembre del año pasado. Fue elegido en una segunda votación, pues antes había sido doblemente candidato a​ ​ocupar​ ​la​ ​silla​ ​M​ ​junto​ ​con​ ​Rosa​ ​Montero.

La formación de este filólogo es excelente, porque aprendió de los mejores helenistas españoles: Manuel Fernández Galiano, Francisco Rodríguez Adrados y Luis Gil. Gracias a su educación y a su perseverancia pudo acceder a la cátedra de filología griega en la Universidad Complutense de Madrid, especializándose en la antigüedad clásica y literatura, formación que concluyó con la escritura de numerosos artículos y libros acerca de literatura clásica​ ​y​ ​medieval,​ ​filosofía​ ​griega​ ​y​ ​mitología​ ​en​ ​revistas​ ​clásicas.

Cabe​ ​destacar​ ​entre​ ​su​ ​producción​ ​las​ ​siguientes​ ​obras​ ​clásicas:​ ​​Los​​ orígenes de la ​novela, Primeras novelas europeas, ​Epicuro, ​Diccionario de mitos, ​Encuentros heroicos, ​Seis escenas griegas, ​Las Primeras novelas: desde las griegas y las latinas hasta la edad media o ​Prometeo, ​mito y literatura, aunque escribe también como crítico literario de libros en ​El País, ​Revista de Occidente, entre otras.

Asimismo, ha destacado como editor y colaborador de la revista ​Historia National Geographic. Sin embargo, la aportación más importante de este catedrático fue la dirección de dos colecciones de la Editorial Gredos (las obras griegas de la Biblioteca Clásica Gredos y la de clásicos universales, Biblioteca Universal Gredos), además de dos premios -bien merecidos- de traducción: ​Premio de traducción Fray Luis de León (1978) con ​Vida y hazañas de Alejandro de Macedonia de Pseudo Calístenes, y el Premio​​ Nacional ​(2002),​ ​por​ ​el​ ​conjunto​ ​de​ ​su​ ​obra​ ​de​ ​traducción.

Pues bien, las traducciones que ha realizado en nuestros días son la de la ​Odisea de Homero y las ​Vidas de filósofos ilustres de Diógenes Laercio en Alianza Editorial. Las últimas aportaciones que tiene la intención de conseguir dentro de esta institución son el estudio del léxico helénico -resaltando la formación de nuevas palabras, cuyas terminaciones son la de filia y fobia- en el vocabulario científico y médico y en la política, así como en la influencia que ejercerá para que el mundo helénico siga vigente en la actualidad, no en su progresiva desaparición del currículum escolar hoy en día, y sobre todo, en la esperanza que tenemos los de clásicas en que, ya desde su silla, puede modificar la terrible reducción del número de horas dedicadas a las Humanidades en la enseñanza​ ​secundaria,​ ​quien​ ​se​ ​muestra​ ​muy​ ​preocupado​ ​por​ ​cambiar.

Fotografía: Wikicommons

90 maneras de aprender con propiedad a insultar en latín

Autora: Mónica Encinas Fons

El latín, como cualquier otra lengua romance, además de ser un idioma con vocabulario propio de tecnicismos del derecho y de la filosofía, es común para las vulgaridades, como las palabrotas, empleadas la mayoría de ellas con sentido sexual y escatológico. De hecho, los romanos disfrutaban de lo lindo metiendo con sus semejantes al tener un repertorio de insultos para cada ocasión.

Por consiguiente, te dejamos unos cuantos de ellos con tal de no quedarte con las ganas de ampliar tus conocimientos sobre este apasionante lenguaje, donde ninguno de los enfrentamientos entre sus oponentes termina en una fiel amistad.

1. Acerrimus: puntiagudo, pinchante o hiriente.

2. Cinaedus: afeminado, sodomita.

3. Fraudulens: fraudulento.

4. Fraus populi: timador del pueblo.

5. Fur: ladrón (de donde el castellano hurtar).

6. Trifur: literalmente, “triple ladrón”.

7. Furcifer: pícaro, ladrón.

8. Impurus: impuro.

9. Leno: mercader de mujeres esclavas, alcahuete.

10. Parricida: con el mismo significado que ahora.

11. Pathicus: cabrón. 12.Puttus: puto.

13. Periurus: mentiroso, perjuro.

14. Pernicies adulescentum: perdición de los adolescentes, corruptor de menores.

15. Scelestus: granuja.

16. Sociofraudus: “traicionamigos”.

17. Verbero: avergonzado (se refería a alguien con un pasado vergonzoso)

18. Perfice: traidor, pérfido.

19. Crudelis: cruel, insensible, inhumano.

20. Caudex o Stipes: idiota (referente al tamaño de cerebro y inteligencia de la persona).

21. Imbecillis o Imbecille: faltos de báculo (indefensión intelectual).

22. Stultus, Stolide o Stolo: tonto.

23. Stultissime: completamente estúpido.

24. Stultissimi: perfectos estúpidos.

25. Fanatice o Nequissime: fanático (referente a lo mente cerrada que puede ser una persona y/o a la falta de originalidad).

26. Amens: imprudente.

27. Pecus o Vervex: borrego o burro.

28. Hirce: cabrón.

29. Sus: cerdo.

30. Cimex: chinche.

31.Hirudo: sanguijuela.

32. Bufo: sapo.

33. Impudicus: deshonesto.

34. Mentula: alguien de escasa dotación viril.

35. Spado: castrado o impotente.

36. Vetule: antigualla.

37. Pusille: microbio.

38. Merda o Merdose: Mierda o de Mierda.

39. Cacate o Cacator: cagado o cagón.

40. Sordes: basura.

41. Ructator: eructador.

42. Ructabunde: bolsa de pedos.

43. Sterculinum: letrina.

44. Fatue: tonto.

45. Nugator: insignificante.

46. Matula: cabeza hueca.

47. Vappa: término intraducible que se refiere al vino agrio y desagradable (personas que querían manifestar cierta superioridad social sobre el otro).

48. Malus nequamque: bueno para nada (literalmente, “malo para todo”).

49. Bucco: bocazas.

50. Caenum: sucio.

51. Stercoreus: estercóreo.

52. Spurce: mugroso.

53. Mentulam caco: me cago en la polla.

54. Fungi: hongos (insulto sectario para referirse a los sujetos provincianos).

55. Bucco: bucón (acompañado por caenum, “sucio”; spurce, “mugroso”, o stercoreus, “sorete”).

56. Luteus: embarrado (alguien con las ropas sucias).

57. Oraputide: boca podrida (alguien con mal aliento).

58. Putide: apestoso.

59. Lutulente: mugriento.

60. Tramas: basura.

61. Pediculose: piojoso (tanto alguien que sufría de pediculosis como de cabellera desprolija).

62. Fugitivus: fugitivo (sólo la persona esclava podía ser considerada fugitiva).

63. Cruciarus: alguien que merecía ser crucificado.

64. Paedicabo ego vos: voy a romperte el culo (insulto exclusivo entre hombres).

65. Irrumabo ego vos: voy a obligarte a que me practiques una felación.

66. Duros nequeunt movere lumbos: que es incapaz de tener una erección.

67. Moechari: adúltera.

68. Derideo te: me río de ti.

69. Vescere bracis meis: comerse tus pantalones.

70. Stultus est sicut stultus facit: alguien es tan estúpido como las estupideces que hace.

71. Asinus asinum fricat: el estúpido soba al estúpido (gente que solo sabe hacer las cosas mediante halagos exagerados e innecesarios a sus superiores).

72. Utinam barbari spatium proprium tuum invadant!: ojalá los bárbaros invadan tu espacio personal.

73. Adversus solem ne loquitor: no hables en contra del sol (gente terca que no acepta una verdad obvia)

74. Asinus ad lyram: traducción literal “un trasero a la lira” (para denominar a alguien extraño).

75. Bustirapus: expoliador de piras funerarias, profanador.

76. Caenum inmundicia: cieno, fango.

77. Legirupa: infractor de leyes.

78. Pernicies adulescentum: perdición de los adolescentes, corruptor de menores.

79. Planissimus: llano, simple.

80. Sacrilegus: sacrílego, que comete actos impíos.

81. Scelestus: bribón. Granuja.

82. Pedico: sodomizar.

83. Irrumo: correrse por una felación.

84. Impudice: fresco, imprudente, hijo de puta (referente a ámbitos sexuales).

85. Non calor sed umor est qui nobis incommodat: no es el calor, es la humedad.

86. Vacca foeda: vaca fea o desgraciada.

87. Utinam logica falsa tuam philosophiam totam suffodiant!: ¡Qué la lógica defectuosa infeste su sistema filosófico!

88. Te audire non possum. Musa sapientum fixa est in aure: No puedo oírte. Tengo un plátano metido en la oreja.

89. Nihil est-in vita priore ego imperator Romanus fui: Eso no es nada. En una vida pasada fui emperador de Roma.

90. Catapultam habeo. Nisi pecuniam omnem mihi dabis, ad caput tuum saxum immane mittam: Tengo una catapulta. Dame todo el dinero o te lanzaré una enorme piedra a la cabeza.

CARMINA XVI de Catulo

Paedicabo ego vos et irrumabo Aureli pathice et cinaede Furi, qui me ex versiculis meis putastis, quod sunt molliculi, parum pudicum. Nam castum esse decet pium poetam ipsum, versiculos nihil necesse est, qui tum denique habent salem ac leporem, si sunt molliculi ac parum pudici et quod pruriat incitare possunt, non dico pueris, sed his pilosis, qui duros nequeunt movere lumbos. Vos quod milia multa basiorum legitis, male me marem putatis? Paedicabo ego vos et irrumabo

 

Os encularé y me la mamaréis
bardaje de Aurelio y marica de Furio, que a mí por los versículos míos me creísteis, porque son blanditos, poco púdico, pues casto ser honra al piadoso poeta mismo: sus versículos nada necesario es, que entonces al fin tienen sal y encanto si son blanditos y poco púdicos, y que lo que escueza incitar puedan no digo a los chicos, sino a estos vellosos que sus duros lomos no pueden mover. ¿Vosotros, porque muchos besos leísteis, que mal soy yo un hombre creéis? Os daré por el culo y me la mamaréis.

Pintura: La muerte de Julio César, Vincenzo Camuccini

Los procedimientos de repetición y sustitución textual en español (segunda parte)

En nuestra primera parte, ya analizamos y revisamos el concepto de repetición textual en el español. Ahora es turno del procedimiento de sustitución textual, el cual puede considerarse un tipo de repetición, pero a partir del uso de pro-formas muy generales que refieren un elemento o varios que ya aparecían en el texto. Desde luego hablamos de los pronombres y de otro tipo de elementos como las pro-formas léxicas y los pro-adverbios.

Comencemos por los pro-adverbios, los cuales pueden sustituir a partes del texto que poseen función adverbial (generalmente se trata de complementos circunstanciales sustituidos por adverbios de modo o lugar).  Ejemplos de esto serían los siguientes:

Vivía en la parte más alejada del puebloAllá miraba la vida pasar lentamente.

Comía con una gula espectacularAsí era siempre.

En el primer ejemplo, es posible observar como el complemento circunstancial de lugar en la parte más alejada del pueblo” es sustituido por el adverbio “allá”; mientras que en el segundo, “con una gula espectacular”  es sustituido por el adverbio “así”.  

En el caso de los pronombres, la situación es muy similar. Sabemos de antemano que la función del pronombre no sólo es sintáctica, sino también la de sustituto de elementos ya aparecidos en el texto. En este caso, el pronombre hace referencia a un elemento que ya ha aparecido o aparece un poco más adelante (anáfora y catáfora, respectivamente). Dentro de los pronombres que cumplen este tipo de sustituciones están los pronombre personales de tercera persona, los reflexivos, recíprocos, los relativos, indefinidos, posesivos y demostrativos. Podemos identificarlos en los siguiente ejemplos:

Ángel termino de comer el pastel. Él tenia mucha hambre.

Tenías muchos libros, los cuales había heredado de su abuelo.

Alejandro dejó las llaves sobre el escritorio. Su memoria fallaba.

Los policías salieron del lugar. Se subieron a su patrulla tras inspeccionar la zona.

El libro azul es de matemáticas. Este tiene un costo de 23 dólares.

Ella tenía una carta para su hermano. Luisa ignoraba que su hermano ya no estaba en el país.

En el primer ejemplo, se sustituye “Ángel” por el pronombre personal “Él”; en el segundo, libros” por el relativo plural “los cuales”; en el tercero, Alejandro” aparece como antecedente del posesivo “su”; en el cuarto, los policías” por el reflexivo “se”; en el quinto, “el libro azul” por el demostrativo “este”; y finalmente, “Ella” sustituye a Luisa”, aunque en este caso la referencia del pronombre aparezca después de este.

Finalmente quedan las pro-formas léxicas, las cuales responden generalmente a palabras con un valor muy general, como cosa, hecho o persona. También se encuentra la sustitución de diferentes verbos que implican acción por el verbo hacer

La ropa, los libros y los zapatos no caben en la maleta. Tenemos que ver como trasladar esas cosas de manera fácil.

Hubo un apagón la semana pasada. El hecho sucedió tras la lluvia.

Joaquín lava los trastes; Román también hace lo mismo, pero sólo cuando quiere.

En el primer ejemplo, “la ropa, los libros y los zapatos” se sustituye por “cosas”; en el segundo, “el apagón” se sustituye por “el hecho”; finalmente, el verbo “lava” se sustituye por “hace”  

Pintura: La tejedora, Diego Rivera.

Fuentes consultadas:  Manuel Casado Velarde, Introducción a la Gramática del texto, Arco Libros, Madrid, 2011.

¿Por qué “piensas en” y “te enamoras de”? El complemento de régimen preposicional en español

Como parte de los consejos que hemos preparado para una buena redacción, elegimos para esta entrega el tema del complemento de régimen preposicional. Nada del otro mundo, así que no te asustes con el nombre. Se trata de algo tan simple como saber emplear correctamente las preposiciones, pues en muchas ocasiones estas sirven para identificar algo más que el complemento circunstancial en tus oraciones. Vamos al grano.

El complemento de régimen preposicional es una construcción sintáctica formada por un verbo y una preposición que se caracteriza por ser necesaria, de ahí el nombre de “régimen”.  Si bien no todos los verbos piden el empleo de la preposición, siempre es bueno tener identificados cuáles son aquellos que te piden el acompañamiento necesariamente. Desde luego que tenemos una lista (seleccionada, pues si no sería muy extensa), con el fin de que identifiques fácilmente cuándo usarlos y cuándo no, además de algunos ejemplos:

  • Acordarse de: Me acordaba de la primera vez que nos vimos.
  • Acostumbrarse a / acostumbrado(a) a: Me acostumbraste a comer pizza todos los días / Ya estoy acostumbrado a  el ruido de la ciudad.
  • Confiar en: Todos confiamos en la veracidad de la nota.
  • Convencer de / convencido(a) de: Ella lo convenció de / Estamos convencidos de volar el día de mañana.
  • Creer en (no se emplea cuando se introduce una oración subordinada): Los jóvenes creían en fantasmas, hasta que desmintieron la leyenda.
  • Depender de:   La caída de la masa depende de la organización.
  • Enamorarse de: Está enamorado de su prima.
  • Influir en: Las canciones de su abuelo influyeron en la formación del niño.
  • Insistir en: Las vecinas insistieron en romper la puerta.
  • Pensar en: Pensaron en la cocina azul.
  • Preocuparse de / Preocuparse por: Se preocupa por sus compañeros.  

Desde luego que existen excepciones; sin embargo, en el análisis del contexto puede deducirse muy bien su aplicación. Recuerden que son reglas generales, lo que no significa un uso en el 100% de casos.

Pintura: La musa (mujer leyendo), Picasso

 

Los procedimientos de repetición y sustitución textual en español (primera parte)

Autor: Daniel Álvarez Bermúdez

Una buena redacción no se limita únicamente a una buena ortografía o al uso correcto de los signos de puntuación. En el ámbito profesional de la producción y el análisis de textos, existen otros elementos tales como la cohesión y la coherencia textuales, que abarcan desde la sintaxis y la organización de las estructuras superficiales, hasta los procesos retóricos y las estrategias discursivas empleadas por el productor. Por ello, en esta ocasión queremos ir más allá de las recomendaciones de estilo más comunes, para acercarnos poco a poco a terrenos un poco más profundos. Así, comenzamos con dos elementos a tomar en cuenta en el análisis textual y discursivo: la repetición y la sustitución.

Cuando hablamos de repetición nos referimos a la aparición de una misma palabra, término, concepto o estructura a lo largo del texto, con la finalidad de reforzar su presencia a lo largo del discurso. En el nivel más básico, la repetición se refiere a la aparición constante de una misma palabra o bien de sus sinónimos. Por ejemplo:

El delantero se lleva el balón por toda la banda. Cerca de la portería, dispara con toda su fuerza y el esférico rebota en un poste. Finalmente, cuando ve perdida su oportunidad, la pelota es retomada por el defensa y remata. El portero no ve el balón y mira desconcertado la celebración del equipo contrario.

Como se puede observar, la palabra balón aparece a lo largo del texto, ya sea de manera literal o a través de sinónimos, en este caso, esférico y pelota (si bien no existe la sinonimia exacta en el español). También aplica en este caso la sinonimia referencial, como se da en el siguiente caso:

Leonardo iba al frente de toda la escuadra de jóvenes militares. Como el capitán de la misión, debía alcanzar el objetivo. El hombre al mando era él y no otro. Su objetivo era claro: lograr recuperar el control en la zona del atentado. El líder de la misión debía arriesgarlo todo o dejarlo.

De igual manera, existen otro tipo de repeticiones que van más allá del mero léxico y se dan en el terreno sintáctico. Por ejemplo:

Tenemos que lidiar con aquellos que nos oprimen todos los días. Tenemos que brindar atención a las personas sin distinción alguna. Tenemos que seguir el curso de la realidad, a pesar de las desgracias. Tenemos que llevar nuestras ideas a donde nos escuchen.

Este tipo de repetición es conocida como paralelismo sintáctico, es decir, cuando se repiten determinadas estructuras dentro del texto, aunque con pequeñas variaciones. Cabe señalar que dentro de los estudios literarios, a este fenómeno se le conoce también como anáfora y ocurre sobre todo en la poesía, cuando se repiten las mismas unidades léxicas al comienzo del verso. Un ejemplo perfecto de la anáfora serían los siguientes versos de Miguel Hernández:

Tristes guerras, si no es amor la empresa. Tristes, tristes.
Tristes armas, si no son las palabras. Tristes, tristes.
Tristes hombres, si no mueren de amores. Tristes, tristes.

Dentro de la repetición también encontramos a los hiperónimos y los hipónimos, es decir, conceptos que engloban a otros, en el primer caso, y conceptos que se encuentran dentro de otros, en el segundo caso. Por ejemplo:

Dejamos las sillas, mesas y armarios en casa. El día de mañana sacarán los muebles y los venderán.

Plantarán flores el día de mañana en el jardín. Al fin podremos disfrutar de las gardenias, girasoles, rosas y demás bellezas.

En el primer ejemplo, sillas, mesas y armarios constituyen hipónimos de muebles; y en el segundo, flores sería el hiperónimo de gardenias, girasoles y rosas.

No obstante, existen otras formas de repetición más complejas, tanto léxicas como sintácticas, que podemos encontrar en los textos: la paráfrasis, la metáfora, el uso de epítetos, la concatenación, el retruecano, entre otros más que pertenecen más a la retórica literaria.

De esta manera, queda conclusa la primera parte de este breve exposición.

Esperen la segunda parte pronto.

Obra de portada: El tejedor, Vicent van Gogh.

 

Sabiduría del matricida: algunas reflexiones del Orestes de Eurípides

Autora: Mónica Encinas Fons

No cabe duda que la voz de la grandes trágicos aún se encuentra vigente en nuestros días. La sabiduría que uno puede encontrar al recorrer las páginas de sus obras los mantiene entre nosotros, como esos grandes maestros sobre los cuales no hace mella el tiempo. En este caso, te presentamos algunas frases de una de la grandes tragedias de Eurípides: Orestes, el más grande matricida de la literatura universal. Si después de leerlas sientes que te persiguen las Euménides, nosotros no nos hacemos responsables.

1. ὅταν ἀνῇ νόσος μανίας, ἄναρθρός εἰμι κἀσθενῶ μέλη – La cama es grata al enfermo y, aunque es cosa lamentable, resulta sin embargo necesaria (versos 229-230).

2. Κἂν μὴ νοσῇς γάρ, ἀλλὰ δοξάζῃς νοσεῖν, κάματος βροτοῖσιν ἀπορία τε γίγνεται – Pues aunque no estés enfermo, sólo con creer estarlo encuentran los hombres un motivo de fatigas y desesperación (versos 315-316).

3. Ὁ μέγας ὄλβος οὐ μόνιμος ἐν βροτοῖς·κατολοφύρομαι. Ἀνὰ δὲ λαῖφος ὥς τις ἀκάτου θοᾶς τινάξας δαίμων κατέκλυσεν δεινῶν πόνων ὡς πόντου λάβροις ὀλεθρίοισιν ἐν κύμασιν – La gran prosperidad no es estable entre los mortales. La divinidad, al zarandearla, la rasga de arriba abajo como la vela de una nave rápida y la sumerge bajo penas terribles como bajo las rugientes olas mortíferas de alta mar (versos 340-345).

4. Σοφόν τοι τὸ σαφές, οὐ τὸ μὴ σαφές – Sabio es de verdad lo claro, no lo turbio (verso 397).

5. Δουλεύομεν θεοῖς, ὅ τι ποτ’ εἰσὶν οἱ θεοί – Somos esclavos de los dioses, sean lo que sean los dioses (verso 418).

6. Ὄνομα γάρ, ἔργον δ’ οὐκ ἔχουσιν οἱ φίλοιοἱ μὴ ‘πὶ ταῖσι συμφοραῖς ὄντες φίλοι – De nombre pues, y no de hecho, son los amigos que no son amigos en las desdichas (verso 454-455).

7. ὅπου σὲ μέλλω σήν τε λυπήσειν φρένα.Ἐγᾦδ’, ἀνόσιός εἰμι μητέρα κτανών – Quien ha sido dichoso por sus hijos y no ha adquirido con ellos desgracias notorias es digno de envidia (versos 545-546).

8. ἔστι δ’ οὗ σιγὴ λόγουκρείσσων γένοιτ’ ἄν. Ἔστι δ’ οὗ σιγῆς λόγος – Hay veces que el silencio puede resultar mejor que la palabra. Y otras en que es mejor la palabra que el silencio (versos 638-639).

9. τοὺς φίλους ἐν τοῖς κακοῖς χρὴ τοῖς φίλοισιν ὠφελεῖν·ὅταν δ’ ὁ δαίμων εὖ διδῷ, τί δεῖ φίλων – Los amigos deben en las adversidades auxiliar a los amigos. Cuando el destino es favorable, ¿qué necesidad hay de amigos? (versos 666- 667).

10. Σμικροῖσι μὲν γὰρ μεγάλα πῶς ἕλοι τις ἄν; Πόνοισιν; Ἀμαθὲς καὶ τὸ βούλεσθαι τάδε – Pues, con pocos medios, ¿cómo puede uno conseguir las grandes cosas? [Necio es incluso el pretenderlo con esfuerzo].

11. Καὶ ναῦς γὰρ ἐνταθεῖσα πρὸς βίαν ποδὶ ἔβαψεν, ἔστη δ’ αὖθις, ἢν χαλᾷ πόδα – Porque también la nave que tensa las velas con violenta en su cordaje, hace agua, pero se yergue de nuevo en cuanto uno relaja las cuerdas (versos 706-707).

12. πιστὸς ἐν κακοῖς ἀνὴρ κρείσσων γαλήνης ναυτίλοισιν εἰσορᾶν – Un hombre fiel en medio de las desgracias es más grato de ver que la bonanza de los navegantes (versos 727-728).

13. Δεινὸν οἱ πολλοί, κακούργους ὅταν ἔχωσι προστάτας – La masa es terrible, cuando tiene perversos conductores (verso 772).

14. Ὄκνος γὰρ τοῖς φίλοις κακὸν μέγα – La vacilación para con los amigos es un gran mal (verso 794).

15. Ποῦ γὰρ ὢν δείξω φίλος, εἴ σε μὴ ‘ν δειναῖσιν ὄντα συμφοραῖς ἐπαρκέσω – ¿Cómo, pues, demostrar que soy tu amigo, si no te socorro en las tremendas angustias en que estás? (versos 802-803).

16. ὡς ἀνὴρ ὅστις τρόποισι συντακῇ, θυραῖος ὢν μυρίων κρείσσων ὁμαίμων ἀνδρὶ κεκτῆσθαι φίλος – Cuando un hombre se identifica con nuestro carácter, aunque sea un extraño, resulta ser mejor como amigo que diez mil parientes consanguíneos.

17. ἐπὶ τὸν εὐτυχῆ πηδῶσ’ ἀεὶ κήρυκες· ὅδε δ’ αὐτοῖς φίλος, ὃς ἂν δύνηται πόλεος ἔν τ’ ἀρχαῖσιν ᾖ – Los heraldos brincan siempre en pos del afortunado. Para ellos ese es amigo: cualquiera que domine en la ciudad y esté en los altos cargos (versos 895- 897).

18. ὅταν γὰρ ἡδύς τις λόγοις φρονῶν κακῶς πείθῃ τὸ πλῆθος, τῇ πόλει κακὸν μέγα· ὅσοι δὲ σὺν νῷ χρηστὰ βουλεύουσ’ ἀεί, κἂν μὴ παραυτίκ’, αὖθίς εἰσι χρήσιμοι πόλει. Θεᾶσθαι δ’ ὧδε χρὴ τὸν προστάτην ἰδόνθ’· ὅμοιον γὰρ τὸ χρῆμα γίγνεται τῷ τοὺς λόγους λέγοντι καὶ τιμωμένῳ – ¡Cuando alguien, atractivo en sus palabras pero insensato, persuade a la masa, gran desdicha para la ciudad! En cambio aquellos que con sensatez aconsejan una y otra vez lo bueno, aun si no de inmediato son luego útiles a la ciudad. Así debe considerarse y juzgar a quien gobierna. Porque tienen un papel parecido el orador y el que ocupa el poder (versos 907-913).

19. Ἕτερα δ’ ἕτερος ἀμείβεται πήματ’ ἐν χρόνῳ μακρῷ· βροτῶν δ’ ὁ πᾶς ἀστάθμητος αἰών – Los males de uno responden alternativamente a los de otro en un largo espacio de tiempo. La vida toda de los mortales es vacilación (versos 979-981).

20. οὐχ οἷόν τε μὴ στένειν κακά. Πᾶσιν γὰρ οἰκτρὸν ἡ φίλη ψυχὴ βροτοῖς – Es imposible que no lloremos nuestras desgracias. Pues para todos los mortales la cara vida es digna de ser llorada (versos 1033-1034).

21. ὁρᾷς δὲ δὴ φίλων ὡς ἐσπανίσμεθ’, ὥστε κοινωνεῖν τάφου – Pero ya ves cuán desamparados estamos de amigos que nos reunieran en la tumba (versos 1054-1055).

22. οἱ γὰρ θανόντες χαρμάτων τητώμεθα – Porque los muertos estamos privados de alegrías (verso 1084).

23. οὐκ ἔστιν οὐδὲν κρεῖσσον ἢ φίλος σαφής, οὐ πλοῦτος, οὐ τυραννίς· ἀλόγιστον δέ τι τὸ πλῆθος ἀντάλλαγμα γενναίου φίλου – No hay nada mejor que un amigo claro, ni la riqueza ni la tiranía; y es algo absurdo preferir en cambio la masa a un amigo noble (versos 1156-1158).

24. Πανταχοῦ ζῆν ἡδὺ μᾶλλον ἢ θανεῖν τοῖς σώφροσιν – En cualquier parte es más agradable vivir que morir para los sensatos (verso 1509).

25. Πᾶς ἀνήρ, κἂν δοῦλος ᾖ τις, ἥδεται τὸ φῶς ὁρῶν – Todo hombre, aunque sea esclavo, se alegra de ver la luz del sol (verso 1523).

26. Τέλος ἔχει δαίμων βροτοῖς, τέλος ὅπᾳ θέλῃ – Su fin fija la divinidad a los mortales, su fin, como ella quiere (verso 1545).

27. Δεινὸν εὐτυχῶν ἀνὴρ πρὸς κακῶς πράσσοντας – Terrible puede ser un hombre en buena posición contra los que están en la adversidad (versos 1552-1553).

Pintura: Orestes perseguido por las Furias, de William-Adolphe Bouguereau