20 consejos para alcanzar tus objetivos: el esfuerzo como herramienta poderosa

Hay, en efecto, una carencia de esfuerzo y disciplina en nuestros jóvenes bastante preocupante, pues -con el surgimiento de los llamados “niños emperadores”- no toman en serio a sus padres, y a veces compiten entre ellos por sacar las peores calificaciones y ser considerado el que más asignaturas suspendió de todos ellos. A pesar de esto, sus parientes les obsequian con el móvil de última tecnología o el mejor ordenador del mercado.

Aún así, todavía hay algunos padres que suelen emplear la norma del esfuerzo y la meritocracia como método principal y base de la educación y el desarrollo de sus hijos, remedio eficaz si se toma en pequeñas dosis durante toda la vida.

1. El éxito depende del esfuerzo – Sófocles.

2. Mucho esfuerzo, mucha prosperidad – Eurípides.

3. La felicidad es una opción que requiere esfuerzo a veces – Esquilo.

4. Nadie sabe lo que puede hacer hasta que lo intenta – Publilio Syrus. 5. Cada hombre es el forjador de su propia fortuna – Apio Claudio.

6. Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego – Aristóteles.

7. Cualquier esfuerzo resulta ligero con el hábito – Tito Livio.

8. La vida no regala nada a los mortales sin un gran esfuerzo – Horacio.

9. Más se estima lo que con más trabajo se gana – Aristóteles.

10. No se llega a campeón sin sudar – Epicteto.

11. Las arañas atrapan a las moscas y dejan huir a las avispas – Plutarco.

12. El trabajo moderado fortifica el espíritu; y lo debilita cuando es excesivo: así como el agua moderada nutre las plantas y demasiada las ahoga – Plutarco.

13. Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, por tanto, no es un acto, sino un hábito – Aristóteles.

14. El buen carácter no se forma en una semana o en un mes. Se crea poco a poco, día a día. Se requiere un esfuerzo paciente para desarrollar un buen carácter – Heráclito.

15. Lo que hagas sin esfuerzo y con presteza, durar no puede ni tener belleza – Plutarco.

16. El que no hace un esfuerzo para ayudarse a sí mismo, no tiene derecho a solicitar ayuda a los demás – Demóstenes.

17. Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga – Homero.

18. Con dificultad hallaremos quien después de tomar sobre sí grandes trabajos y soportar peligros, no desee con vivo ardor la gloria como premio de las empresas realizadas – Cicerón.

19. Que un hombre se conquiste a sí mismo es la primera y más noble de todas las victorias – Platón.

20. Lo lícito no me es grato; lo prohibido excita mi deseo – Ovidio.

Pintura de portada: Bailarinas en clase, Edgar Degas.

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Biografías poéticas: Estratón de Sardes, un homenaje a la pederastia

En la actualidad, la práctica de la pederastia es considerada como un delito sexual grave en la mayor parte del mundo, con duras consecuencias psicológicas para los menores abusados y sanciones equivalentes para los adultos culpables. No obstante, la relación pederasta no fue siempre concebida como una práctica criminal, sino como parte fundamental de la formación de los jóvenes varones. En este caso, hablamos de la pederastia como una de las instituciones más arraigadas en la Antigua Grecia, donde era considerada un pilar en la formación de los hombres aristócratas, pues iba más allá del mero contacto sexual.

Zeus y Ganímedes, Anton Raphael Mengs
Pintura: Zeus y Ganímedes, Anton Raphael Mengs. 

Así, la relación pederasta sólo podía darse entre hombres de la misma condición social y con fines principalmente pedagógicos y civiles, ya que su principal fin era introducir al erómenos (ἐρώμενος), quien era un varón de entre 12 y 18 años, a las virtudes y deberes del ciudadano.  El encargado de esto era el erastés (ἐραστής), quien debía ser un varón mayor de 25 años y ciudadano prominente, adinerado y comprometido con la vida social de la polis griega. Si bien la relación entre ambos tenía acercamientos carnales, esta se basaba el respeto mutuo y no implicaba la homosexualidad de alguna de las partes. De esta forma, la pederastia en la Antigua Grecia constituía un ideal antes que un goce meramente sexual; posteriormente, con el declive de la polis y el comienzo del periodo helenístico, la pederastia se transformo en una práctica que apuntaba más a la belleza del joven y al placer derivado de la misma.

Parejas pederastas - Colonia griega de Paestum

Pintura:  Parejas pederastas en un fresco de una tumba ubicada en la colonia griega de Paestum, Italia.

En este sentido, la pederastia como goce sexual quedó plenamente representada en la poesía grecorromana, especialmente en los poemas que componen el libro XII de la Antología Palatina, dedicado exclusivamente al amor pederasta, y en donde el nombre de Estratón de Sardes sale a relucir, pues 94 epigramas pertenecen a este epigramista que, según los pocos datos que tenemos,  vivió en siglo II d.C. Su poesía destaca por su carácter satírico y pornográfico. Su obra se encuentra reunida en el famoso libro titulado “La musa de los muchachos”.

A continuación les dejamos algunos epigramas de su autoría.

I

Las pirulas de los muchachos, Diodoro, de tres formas
cuelgan; aprende sus nombres.
La que todavía está sin descapullar, llámala “Lalu”;
“Coco”, la que comienza a empalmarse;
La que puede menearse con la mano, dile “Lagarto”,
la más perfecta. Ya sabes como debes llamarlas.

II

Me complace el muchacho de doce años; pero
más deseable que este es con mucho el de trece.
El que tiene catorce es la flor más dulce de los amores.
pero más encantador es el que acaba de cumplir los quince.
El año decimosexto es propio de dioses. Al de diecisiete
no me toca a mi buscarlo, sino a Zeus.
Si alguno desea un muchacho de más edad, ya no juguetea,
sino que busca responder “dándose la vuelta”.

III

Aunque te haya crecido vello en la cara
y finos rizos rubios en las sienes,
ni aún así abandono a mi amado. Pues su belleza,
a pesar de la barba, a pesar del cabello, me pertenece.

IV

Una muchacha no tiene esfínter, ni besos
cándidos, ni buen olor natural en la piel,
ni ese dulce lenguaje picante, ni inocente
mirada…y si va de lista es bastante peor.
Frígidas por detrás todas son. Pero lo más importante
no es eso, sino dónde poner la mano errante.

V

Me gustan los blanquitos, lo mismo que me encantan los de piel color miel,
y los rubios, pero por otro lado amo a los morenos.
No desdeño los ojos castaños; pero especialmente
me encantan los de brillantes ojos negros.

Pintura de portada: Cílica ática, siglo V a.C

 

Cuando el destino toca la puerta: más allá de la leyenda del hijo rojo (primera parte)

Lo que todos sabemos del hilo rojo

Uno de los tópicos más conocidos acerca del amor en nuestra cultura es el famoso hilo rojo del destino (姻缘红线). Según se cuenta, existe un hilo rojo que conecta a las personas de manera íntima y profunda, con tal fuerza que su existencia se encuentra fuertemente unida a la de la otra persona.

El origen de esta leyenda se encuentra en la antigua cultura china y tiene dos versiones más que conocidas por todos nosotros. La primera de ellas nos dice que existe un anciano que aparece todas las noches bajo la luna (Yue Lao, dios del amor y del matrimonio en China) y comienza a unir a las almas predestinadas con un hilo rojo, a fin de hacerlas coincidir en esta vida.

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Fotografía: Representación de Yue Lao, Templo de  Wong Tai Sin, Hong Kong.

La segunda narración es un poco más larga y puede resumirse así: Hace mucho tiempo, durante la dinastía Tang, hubo un joven llamado Wei Gu, quien caminaba hacia la ciudad de Songcheng. Una tarde, se encontró con un anciano leyendo un libro a la luz de la luna. Sorprendido por este hecho, Wei Gu se acercó y le preguntó qué estaba haciendo. El anciano, un poco receloso, respondió: “Estoy leyendo un libro de la lista de matrimonio para saber quién se va a casar con quién. En este pequeño morral, llevo cordones rojos para atar los dedos de los futuros esposos”. Admirado por esto, Wei Gu le pidió al anciano que le mostrará a su futura mujer, por lo que el viejo decidió llevarlo de paseo hasta llegar a un mercado, en donde vieron a una anciana ciega que llevaba en sus brazos a una niña de apenas tres años. Entonces, el anciano le dijo a Wei Gu: “Esta pequeña niña será tu esposa”. Wei Gu pensó que tal vez el anciano le estaba tomando el pelo y le ordenó a uno de sus sirvientes que marcara a la pequeña con su cuchillo.

hilo rojo

Catorce años después, Wang Tai, el gobernador de Xiangzhou , le dio a Wei Gu su hija en matrimonio; sin embargo, la joven tenía dificultades para encontrar una pareja, a pesar de su hermosura. Cuando Wei Gu preguntó por qué, le dijeron que hace tiempo un malhechor la había marcado con una navaja, dejándole una profunda cicatriz en la frente. Días después, Wei Gu accedió a casarse con la hija del gobernador, y al destaparse esta el velo durante la ceremonia, quedó al descubierto la marca que años antes el sirviente de Wei Gu le realizó.

Entonces Wei Gu supo que el anciano de esa ocasión no mentía.

La arteria ulnar

Según la leyenda, el hilo rojo parte de alguno de nuestros dedo meñique y se conecta con el de la otra persona a la que estamos destinados; sin embargo, esto no sería más que una metáfora que hace referencia a la arteria ulnar, conectada directamente con el corazón, siendo una de las responsables de llevar sangre hacia cada una de los dedos de las manos. Esta arteria tiene su origen específicamente en la arteria subclavia, que posteriormente se convierte en la arteria axilar y sigue su recorrido hasta transformarse en la arteria braquial, para finalmente desembocar en la arteria ulnar.

arteria ulnar

Yubitsume o acortamiento del dedo

Otras de las referencias importantes al dedo meñique se encuentra en la cultura japonesa con el yubitsume o acortamiento del dedo, una práctica que consiste en amputarse una parte de alguno de los dedos (generalmente el meñique) como una ofrenda para disculparse por alguna ofensa hecha hacia otra persona (casi siempre un superior). Cabe señalar que el yubitsume se asocia generalmente como parte un ritual exclusiva de la mafia japonesa o Yakuza.

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Las Moiras

En la mitología griega muchas veces se hace referencia a las hilanderas del destino, mejor conocidas como las Moiras. Según nos cuenta Hesíodo en la Teogonía, las Moiras son hijas de Zeus y Temis, y reciben los siguientes nombres:  Cloto (Κλωθώ o hilandera), poseedora de la rueca con la que hilaba las hebras de la vida; Láquesis (Λάχεσις o la que tira la suerte), quien se encargaba de decidir la longitud del hilo de la vida de los humanos, y Átropos (Ἄτροπος o inveitable), encargada de cortar el hilo de la vida.

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Pintura: A golden thread, John Melhuish Strudwick

Y después [Zeus] se desposo con la espléndida Temis, que le dio a luz a las horas, a Eunomia, a Dica y a la floreciente Irene, quienes maduran los trabajos de los hombres mortales; y a la Moiras a quienes el sapientísimo Zeus concedió los mayores honores, Cloto, Lacesis y Atropos, que dan a los hombres mortales la facultad de poseer bienes o de sufrir males.
Hesíodo, Teogonía (901-905)

El equivalente romano de las Moiras eran las Parcas, conocidas como Nona (presente en el nacimiento), Décima (determina la extensión de la vida de los mortales) y Morta (corta el hilo de la vida y da la muerte). Sobre estema, ahondaremos en una segunda parte.

 

 

 

Nací en el Mediterráneo: Sorolla y la colección “Visión de España” (segunda parte)

En esta ocasión trataremos una de las colecciones más conocidas que Sorolla tuvo que pintar para la Hispanic Society de Nueva York (1911): las Regiones de España o La visión de España. Esta colección fue un encargo que consistía en la realización de catorce paneles al óleo sobre lienzo que decorarían la biblioteca del edificio sede de la institución, y estarían dedicados a cada una de las regiones de España. Esta obra, que hizo entre los años 1913 y 1919, es un monumento imborrable a nuestro país, dado que se representaban escenas características de diversas provincias tanto españolas como portuguesas, reflejando sólo una escena interior y las demás exteriores.

Ayamonte, la pesca del atún - Sorolla
Pintura: Ayamonte, la pesca de atún.

Para llevar a cabo esta grandiosa obra, necesitó casi todo el año de 1912, con tal de poder viajar por todo el país, modelando bocetos y trabajos de costumbres y paisajes in situ. Pues bien, de esta colección destacó las pinturas que realizó en 1916, dedicadas a niños y mujeres en las playas de Valencia, como Madre e hija o Pescadora valenciana. Se inspiró, por tanto, en las alquerías y los grandes naranjales de Alcira.

Valencia, las grupas - Sorolla
Pintura: Valencia, las grupas.

Así pues, por necesidades de restauración, estas obras fueron descolgadas en 2008, ocasión que se aprovechó para exhibirlas en distintas ciudades españolas (Valencia, Barcelona, Málaga, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo de Bellas Artes de Sevilla y el Museo del Prado en Madrid) hasta el 2009, considerándose un éxito de visitas. Sin embargo, la serie de lienzos fueron devueltos a la institución en 2010. Puedes conocer más de este autor dando clic aquí.

Estas son las pinturas que componen esta eximia colección. Para conocer los títulos, da clic en la imagen.

Pintura de portada: Cataluña, Joaquín Sorolla.

 

 

 

20 pinturas de Safo

Esta última entrega la dedicaremos exclusivamente a apreciar cómo los pintores y ceramistas plasmaron con sus pinceles a nuestra poetisa favorita, Safo de Lesbos. A continuación podrán observar la bellezacon la que se representa a esta escritora, cuyos escritos nos han llegado de manera fragmentaria por desgracia. Si quieres conocer más sobre Safo de Lesbos, puedes picar aquí.

Biografías poéticas: Rosalía de Castro, la flor del Rexurdimento

Los datos que recogen los biógrafos de Rosalía de Castro son pocos y en ocasiones contradictorios, aunque suficientes para darnos una idea de la vida de esta grandiosa poeta de origen gallego. Nació el 25 de febrero de 1837 en Santiago de Compostela,  fruto de una relación escandalosa para la época: su madre, María Teresa de Castro y Abadía, se había visto en relaciones con el sacerdote José Martínez Viojo, quien por su condición no pudo reconocer a Rosalía como su hija. Al parecer este hecho marcó tanto a la madre como a la hija, quienes construyeron a lo largo de su vida en común una relación estrecha y profunda, la cual se ve reflejada en algunos de sus poemas.

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Fotografía: Rosalía de Castro.

Si bien Rosalía de Castro no fue una mujer con mucha instrucción, supo construir una obra poética de gran calidad estética, tanto en forma como en fondo. Esto se comprueba en su formidable manejo expresivo del castellano, pero sobre todo en el interés por escribir en su lengua materna, el gallego. Su primer poemario, La Flor (1857), fue escrito en castellano, y dado a conocer por Manuel Martínez Murguía, su esposo, en la revista “La Iberia”; no obstante, su primer libro en gallego fue Cantares Gallegos (1863), en donde se reivindica el espíritu romántico de Galicia, lo que le valió la admiración de sus contemporáneos. Para los interesado en su producción literaria en gallego, puede interesarles su Folla Novas (1880).

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Fotografía: Brañas del Sar, Turismo Santiago.

A continuación, les dejamos una probadita de la obra de esta magnífica poeta del llamado Rexurdimento o resurgimiento literaria en la Galicia del siglo XIX.

Follas novas 

¡Follas novas! risa dame
ese nome que levás,
cal si a unha moura ben moura,
Branca lle oíse chamar.

Non Follas novas, ramallo
de toxos e silvas sós,
hirtas, coma as miñas penas,
feras, coma a miña dor.

Sin olido nin frescura,
bravas magoás e ferís…
¡Se na gándara brotades,
como non serés así!

Versión al castellano

¡Hojas nuevas! me da risa
el nombre que os pienso dar,
como si a una negra bien negra
blanca la oyera llamar.

No hojas nuevas sino ramo
de zarzas y aliagas son,
tan yertas como mis penas,
fieras como mi dolor.

Sin aroma ni frescura,
bravas dañáis y herís…
¡Si en el páramo brotasteis,
como no iba a ser así!

Ben sei que non hai nada

Ben sei que non hai nada
novo en baixo do ceo,
que antes outros pensaron
as cousas qu’ora eu penso.

E ben, ¿para qu’escribo?
E ben, por que así semos,
relox que repetimos
eternamente o mesmo.

Versión al castellano

Bien sé que no existe nada
nuevo debajo del cielo,
y que antes ya otros pensaron
las cosas que ahora pienso.

Y bien, ¿para qué escribimos?
Pues bien, porque así seremos
relojes que repetimos
idéntico son eterno.

 

Para conocer más de la obra de Rosalía de Castro, da clic aquí.

La educación nos hará libres: 20 pensamientos acerca del aprendizaje de escritores clásicos

El fundamento más importante en nuestra sociedad es la educación, pues estamos obligados desde pequeños a recibir instrucción primero de nuestros padres y luego de la escuela. Pues bien, gracias a ella formamos nuestra propia personalidad y futuro, circunstancia que nos exige constancia y dedicación con el objetivo de alcanzar los planes de vida.

Con todo, la presencia de esta formación en nuestros tiempos resulta imprescindibles por considerarse necesaria en los tiempos que estamos. Por consiguiente, y sin más preámbulos, los dejamos con 20 reflexiones de autores clásicos sobre este tema.

  1. El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe – Aristóteles.
  2. Amargas son las raíces del estudio, pero los frutos son dulces – Catón.
  3. Como un campo, aunque sea fértil, no puede dar frutos si no se cultiva, así le sucede a nuestro espíritu sin el estudio – Cicerón.
  4. El hombre instruido lleva en sí mismo sus riquezas – Fedro.
  5. Las raíces de la educación son amargas, pero la fruta es dulce – Aristóteles.
  6. Instruirse; instruirse siempre. Este es el verdadero alimento del alma – Cicerón.
  7. Es la marca de una mente educada ser capaz de entretener un pensamiento sin aceptarlo – Aristóteles.
  8. Si quieres aprender, enseñar – Cicerón.
  9. Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres – Pitágoras.
  10. Ese débil método de educación al que solemos llamar indulgencia, destruye toda la fuerza del alma y del cuerpo – Quintiliano.
  11. Es mejor aprender cosas inútiles que no aprender nada – Séneca.
  12. Noble cosa es, aun para un anciano, el aprender – Sófocles.
  13. Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida – Séneca.
  14. Procura instruirte mientras vivas; no creas que la vejez trae consigo la razón – Solón.
  15. Nuestro defecto es aprender más por la escuela que por la vida – Séneca.
  16. La fundación de cada estado es la educación de su juventud –Diógenes.
  17. El educado difiere del no educado tanto como el que vive difiere del muerto – Aristóteles.
  18. Sólo los educados son libres – Epicteto.
  19. El cultivo de la mente es tan necesario como la comida para el cuerpo – Cicerón.
  20. La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad – Aristóteles.

Pintura de portada: Escuela de Pueblo, Albert Anker