50 pensamientos de Confucio

El mayor de los pensadores de la Antigua China, Confucio (551 a. C. – 479 a. C.), que fue tanto maestro como funcionario del pequeño estado de Lu durante la época de fragmentación del poder bajo la dinastía Zhou, nos enseñó los fundamentos imprescindibles para la enseñanza de la vida.

Te dejamos 50 pensamientos de este autor por tal de aplicarlas en tu cotidianidad.

1. No importa lo lento que vayas mientras no te detengas.

2. Elige un trabajo que ames, y no tendrás que trabajar un día en tu vida.

3. El hombre que mueve montañas comienza cargando pequeñas piedras.

4. Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.

5. Respétate a ti mismo y otros te respetarán

6. Si cometes un error y no lo corriges, a eso se le llama error.

7. El éxito depende de la preparación previa, y sin esa preparación es seguro que será un fracaso.

8. La humildad es la base sólida de todas las virtudes.

9. El verdadero conocimiento es conocer la extensión de la propia ignorancia.

10. El que aprende pero no piensa, está perdido. El que piensa pero no aprende está en gran peligro.

11. Estudia el pasado si quieres adivinar el futuro.

12. El hombre superior actúa antes de hablar, y después habla de acuerdo a sus acciones.

13. Si camino con dos hombres, cada uno de ellos serán mis maestros. Elegiré los buenos puntos de uno y los imitará, y los malos del otro y los corregiré en mi mismo.

14. No impongas a los demás lo que tú mismo no deseas.

15. Cuanto más medita el hombre en buenos pensamientos, mejor será su mundo y el mundo en general.

16. Lo que no quieres que te hagan a ti, no lo hagas a los demás.

17. Antes de embarcar en un viaje de venganza, cava dos tumbas.

18. Ver lo correcto y no hacerlo es falta de coraje o de principios.

19. Por tres métodos tenemos que aprender la sabiduría: primero por la reflexión, la más noble; segundo, por la imaginación, la más sencilla; y tercero por la experiencia, la más amarga.

20. El silencio es un verdadero amigo que nunca traiciona.

21. Sólo cuando el príncipe sea el primero en practicar las virtudes podrá exigir a lo demás que sean virtuosos. Si el príncipe no posee ni practica las virtudes no podrá exigir que sus siervos las practiquen.

22. Desde el hombre más noble al más humilde, todos tienen el deber de mejorar y corregir su propio ser.

23. El respeto por los demás es la base de una buena vida, de una buena sociedad.

24. Olvida las lesiones, nunca olvides las bondades.

25. Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.

26. Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y  conocerás sus virtudes.

27. El caballero se culpa a sí mismo, mientras que el hombre ordinario culpa a los demás.

28. Aquel que realmente ha establecido su mente en la virtud no cometerán ningún acto perverso.

29. Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.

30. Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

31. No te quejes de la nieve en el techo del vecino, cuando también cubre el tejado de tu casa.

32. Los vicios vienen como los pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.

33. El que no economice tendrá que agonizar.

34. Aprende a vivir y sabrás morir bien.

35. Es justamente un signo de educación que cuando te encuentras con algo que no conoces tratas de comprender aprendiendo sobre él.

36. Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes deberá acomodarse a frecuentes
cambios.

37. No hay error en admitir que tú solo no puedes mejorar tu condición en el mundo; para crecer, necesitas aliados con los que crecer juntos.

38. Los defectos y faltas de los hombres dan a conocer su verdadera valía. Si examinamos con atención las faltas de un hombre, llegaremos a conocer si su bondad es sincera o ¡ fingida.

39. Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.

40. Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.

41. Aprender sin reflexionar, es malgastar la energía.

42. Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.

43. Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres.

44. Aprende como si nunca fueras a dominarlo. Sóstenlo como si tuvieras miedo de perderlo.

45. Ataca a la maldad que hay dentro de ti mismo, en vez de atacar la maldad que hay en los demás.

46. En los tiempos antiguos las personas estudiaban para mejorarse a sí mismos. Ahora, las personas estudian para impresionar a los demás.

47. El hombre superior hace que las dificultades que vayan a ser superadas sean su primer interés, el éxito viene después.

48. El maestro es cordial pero severo, imponente pero no feroz y respetuoso, pero a gusto.

49. Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarle. Cuando veas a un hombre malo,
examínate a ti mismo.

50. No importa cuán ocupado estés, debes sacar tiempo para leer, o rendirte ante la ignorancia.

 

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