El​ ​amor​ ​más​ ​allá​ ​de​ ​la​ ​vida:​ ​Taj​ ​Mahal

Si alguna vez una historia superó a la muerte y se convirtió en todo un ejemplo de lo que el amor podría construir y resistir a pesar del tiempo y las circunstancias, esta es la hermosa leyenda del Taj Mahal, la cual ha llegado a ser la que mayor fama adquirió gracias a la historia que rodea su creación. Así que pasaremos a contar la romántica historia de este monumento​ ​considerado​ ​como​ ​uno​ ​de​ ​las​ ​Siete​ ​Maravillas​ ​del​ ​Mundo​ ​Moderno.

¿Para​ ​qué​ ​se​ ​construyó​ ​este​ ​monumento?

El Taj Mahal es un mausoleo, es decir, un monumento funerario. Este se encuentra en Agra, una ciudad al norte de la India, y está dedicado a la esposa de Sha Jahan, Mumtaz Mahal, tras su muerte.

Las​ ​obras​ ​de​ ​construcción​ ​empezaron​ ​en​ ​1630,​ ​mismas​ ​que​ ​fueron​ ​realizadas​ ​durante​ ​el Imperio​ ​Mongol​ ​y​ ​cuando​ ​la​ ​ciudad​ ​de​ ​Agra​ ​era​ ​la​ ​capital​ ​oficial​ ​de​ ​este​ ​enorme​ ​imperio.

La​ ​historia​ ​de​ ​amor​ ​del​ ​mausoleo​ ​más​ ​importante​ ​del​ ​mundo

Cuando el emperador tenía quince años y era aún príncipe, paseando por el mercado de Agra vio una hermosa muchacha que estaba probándose un collar de diamantes. En ese preciso momento, se enamoró perdidamente de ella y quiso hacerla su mujer. Sin embargo, los astrólogos de la corte le aconsejaron, por sus cálculos y predicciones al mirar el cielo, que si quería conseguir su propósito tendría que esperar el momento adecuado para lograr un matrimonio feliz y duradero. Así que tuvo que esperar hasta cinco años (1612) con tal de contraer nupcias con aquella mujer, teniendo veinte años y habiéndose casado antes con otra mujer, hecho normal en las leyes musulmanas, ya que toleraban que un hombre pudiera​ ​contraer​ ​matrimonio​ ​con​ ​las​ ​mujeres​ ​que​ ​quisiera​ ​según​ ​su​ ​patrimonio.

Durante toda su vida Shan Jahan tuvo cuatro esposa, no obstante sólo quiso a una: Mumtaz Mahal, quien le acompañó en su ascensión como emperador en 1628. Pero después de dar a luz su decimocuarto hijo, Mumtaz Mahal cayó enferma y murió. Se cuenta que sus últimas palabras fueron para pedirle a su marido estos deseos: que fuera un buen padre, que volviera a casarse, que hiciera una tumba para ella y que fuera a visitarla cada año en el aniversario​ ​de​ ​su​ ​muerte.

A partir de este momento, Sha Jahan entristeció tanto que se encerró en su palacio durante muchos meses, hasta que tomó la firme decisión de cumpir el último deseo, que era que algún día descansaría en una tumba erigida para ella. De ahí nació lo que conocemos como el​ ​mausoleo​ ​del​ ​Taj​ ​Mahal.

Más​ ​allá​ ​de​ ​los​ ​siglos

El emperador, en efecto, necesitó a 20,000 personas que trabajaron en la construcción de este monumento durante unos 22 años. Construido con ladrillo y recubierto de mármol blanco que fue transportado por cientos de elefantes, se decoró con todo tipo de piedras preciosas de todos los lugares del mundo, pese a tratarse de un recinto amurallado al que se​ ​puede​ ​acceder​ ​sólo​ ​por​ ​una​ ​​ ​puerta​ ​y​ ​estar​ ​situado​ ​en​ ​las​ ​orilla​ ​del​ ​río​ ​Yamuna.

Pero, en el año 1657, el emperador se enfermó, disputándose así sus hijos el trono, cuyo vencedor fue Aurangzeb, quien encerró a su padre durante nueve años. En ese tiempo, se cuenta que Shan Jahan lloraba la pérdida de su mujer desde los balcones del palacio, mientras​ ​contemplaba​ ​el​ ​Taj​ ​Mahal.

De este modo transcurrieron los años de nuestro emperador hasta que murió a los 74 años, y​ ​fue​ ​enterrado​ ​en​ ​el​ ​gran​ ​mausoleo​ ​junto​ ​a​ ​su​ ​mujer​ ​para​ ​la​ ​eternidad.

Fotografía: Wikicommons.

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La historia de Candaules en la pintura

Muchas veces presumir en exceso de nuestros bienes o de alguna situación favorable puedes salirnos muy caro. Hasta cierto punto, es algo normal en nuestros días mostrarles a los otros nuestra buena fortuna, posesiones, viajes, educación y mucho más. Nos gusta el reconocimiento y ser apreciados por ello. Sin embargo, hay quienes hacen alarde y se exhiben de una manera desproporcionada, con lo cual no hacen más que construir su propia tumba. Este es el caso del Rey Candaules, último rey de Lidia, cuya historia nos la cuenta Heródoto en sus Historias. 

Enamorado profundamente de su esposa, Candaules gustaba de presumir los atributos de su mujer y, sobre todo, de convencer a los demás de ello. Su vanagloria llegó a tanto, que en una ocasión invitó a uno de sus amigos y colaboradores más cercanos, el jefe militar Giges, a contemplar a su esposa desnuda y comprobar de cerca todas sus virtudes. A pesar de la resistencia de Giges, el Rey terminó por convencerlo de entrar en la alcoba y observar el cuerpo perfecto de la reina. Y así fue, hasta que al día siguiente, Giges fue llamado por la reina, quién le contó que se había percatado de su presencia en la alcoba el día anterior, mientras ella estaba desnuda. Ante esto, Giges tuvo dos opciones propuestas por la reina: morir a causa de su falta o asesinar a Candaules en el mismo lugar que se había ocultado.

Desde luego, Giges eligió la última opción.

En recuerdo de este par de voyeuristas, te dejamos la siguiente galería con el motivo de Giges y Candaules. Si te gustó, no olvides compartir la entrada.

Pintura de portada: King Candaules, Jean-Léon Gérôme.

 

90 maneras de aprender con propiedad a insultar en latín

Autora: Mónica Encinas Fons

El latín, como cualquier otra lengua romance, además de ser un idioma con vocabulario propio de tecnicismos del derecho y de la filosofía, es común para las vulgaridades, como las palabrotas, empleadas la mayoría de ellas con sentido sexual y escatológico. De hecho, los romanos disfrutaban de lo lindo metiendo con sus semejantes al tener un repertorio de insultos para cada ocasión.

Por consiguiente, te dejamos unos cuantos de ellos con tal de no quedarte con las ganas de ampliar tus conocimientos sobre este apasionante lenguaje, donde ninguno de los enfrentamientos entre sus oponentes termina en una fiel amistad.

1. Acerrimus: puntiagudo, pinchante o hiriente.

2. Cinaedus: afeminado, sodomita.

3. Fraudulens: fraudulento.

4. Fraus populi: timador del pueblo.

5. Fur: ladrón (de donde el castellano hurtar).

6. Trifur: literalmente, “triple ladrón”.

7. Furcifer: pícaro, ladrón.

8. Impurus: impuro.

9. Leno: mercader de mujeres esclavas, alcahuete.

10. Parricida: con el mismo significado que ahora.

11. Pathicus: cabrón. 12.Puttus: puto.

13. Periurus: mentiroso, perjuro.

14. Pernicies adulescentum: perdición de los adolescentes, corruptor de menores.

15. Scelestus: granuja.

16. Sociofraudus: “traicionamigos”.

17. Verbero: avergonzado (se refería a alguien con un pasado vergonzoso)

18. Perfice: traidor, pérfido.

19. Crudelis: cruel, insensible, inhumano.

20. Caudex o Stipes: idiota (referente al tamaño de cerebro y inteligencia de la persona).

21. Imbecillis o Imbecille: faltos de báculo (indefensión intelectual).

22. Stultus, Stolide o Stolo: tonto.

23. Stultissime: completamente estúpido.

24. Stultissimi: perfectos estúpidos.

25. Fanatice o Nequissime: fanático (referente a lo mente cerrada que puede ser una persona y/o a la falta de originalidad).

26. Amens: imprudente.

27. Pecus o Vervex: borrego o burro.

28. Hirce: cabrón.

29. Sus: cerdo.

30. Cimex: chinche.

31.Hirudo: sanguijuela.

32. Bufo: sapo.

33. Impudicus: deshonesto.

34. Mentula: alguien de escasa dotación viril.

35. Spado: castrado o impotente.

36. Vetule: antigualla.

37. Pusille: microbio.

38. Merda o Merdose: Mierda o de Mierda.

39. Cacate o Cacator: cagado o cagón.

40. Sordes: basura.

41. Ructator: eructador.

42. Ructabunde: bolsa de pedos.

43. Sterculinum: letrina.

44. Fatue: tonto.

45. Nugator: insignificante.

46. Matula: cabeza hueca.

47. Vappa: término intraducible que se refiere al vino agrio y desagradable (personas que querían manifestar cierta superioridad social sobre el otro).

48. Malus nequamque: bueno para nada (literalmente, “malo para todo”).

49. Bucco: bocazas.

50. Caenum: sucio.

51. Stercoreus: estercóreo.

52. Spurce: mugroso.

53. Mentulam caco: me cago en la polla.

54. Fungi: hongos (insulto sectario para referirse a los sujetos provincianos).

55. Bucco: bucón (acompañado por caenum, “sucio”; spurce, “mugroso”, o stercoreus, “sorete”).

56. Luteus: embarrado (alguien con las ropas sucias).

57. Oraputide: boca podrida (alguien con mal aliento).

58. Putide: apestoso.

59. Lutulente: mugriento.

60. Tramas: basura.

61. Pediculose: piojoso (tanto alguien que sufría de pediculosis como de cabellera desprolija).

62. Fugitivus: fugitivo (sólo la persona esclava podía ser considerada fugitiva).

63. Cruciarus: alguien que merecía ser crucificado.

64. Paedicabo ego vos: voy a romperte el culo (insulto exclusivo entre hombres).

65. Irrumabo ego vos: voy a obligarte a que me practiques una felación.

66. Duros nequeunt movere lumbos: que es incapaz de tener una erección.

67. Moechari: adúltera.

68. Derideo te: me río de ti.

69. Vescere bracis meis: comerse tus pantalones.

70. Stultus est sicut stultus facit: alguien es tan estúpido como las estupideces que hace.

71. Asinus asinum fricat: el estúpido soba al estúpido (gente que solo sabe hacer las cosas mediante halagos exagerados e innecesarios a sus superiores).

72. Utinam barbari spatium proprium tuum invadant!: ojalá los bárbaros invadan tu espacio personal.

73. Adversus solem ne loquitor: no hables en contra del sol (gente terca que no acepta una verdad obvia)

74. Asinus ad lyram: traducción literal “un trasero a la lira” (para denominar a alguien extraño).

75. Bustirapus: expoliador de piras funerarias, profanador.

76. Caenum inmundicia: cieno, fango.

77. Legirupa: infractor de leyes.

78. Pernicies adulescentum: perdición de los adolescentes, corruptor de menores.

79. Planissimus: llano, simple.

80. Sacrilegus: sacrílego, que comete actos impíos.

81. Scelestus: bribón. Granuja.

82. Pedico: sodomizar.

83. Irrumo: correrse por una felación.

84. Impudice: fresco, imprudente, hijo de puta (referente a ámbitos sexuales).

85. Non calor sed umor est qui nobis incommodat: no es el calor, es la humedad.

86. Vacca foeda: vaca fea o desgraciada.

87. Utinam logica falsa tuam philosophiam totam suffodiant!: ¡Qué la lógica defectuosa infeste su sistema filosófico!

88. Te audire non possum. Musa sapientum fixa est in aure: No puedo oírte. Tengo un plátano metido en la oreja.

89. Nihil est-in vita priore ego imperator Romanus fui: Eso no es nada. En una vida pasada fui emperador de Roma.

90. Catapultam habeo. Nisi pecuniam omnem mihi dabis, ad caput tuum saxum immane mittam: Tengo una catapulta. Dame todo el dinero o te lanzaré una enorme piedra a la cabeza.

CARMINA XVI de Catulo

Paedicabo ego vos et irrumabo Aureli pathice et cinaede Furi, qui me ex versiculis meis putastis, quod sunt molliculi, parum pudicum. Nam castum esse decet pium poetam ipsum, versiculos nihil necesse est, qui tum denique habent salem ac leporem, si sunt molliculi ac parum pudici et quod pruriat incitare possunt, non dico pueris, sed his pilosis, qui duros nequeunt movere lumbos. Vos quod milia multa basiorum legitis, male me marem putatis? Paedicabo ego vos et irrumabo

 

Os encularé y me la mamaréis
bardaje de Aurelio y marica de Furio, que a mí por los versículos míos me creísteis, porque son blanditos, poco púdico, pues casto ser honra al piadoso poeta mismo: sus versículos nada necesario es, que entonces al fin tienen sal y encanto si son blanditos y poco púdicos, y que lo que escueza incitar puedan no digo a los chicos, sino a estos vellosos que sus duros lomos no pueden mover. ¿Vosotros, porque muchos besos leísteis, que mal soy yo un hombre creéis? Os daré por el culo y me la mamaréis.

Pintura: La muerte de Julio César, Vincenzo Camuccini

Cuando la rabia nos ciega: De la Cólera de Séneca

El texto que están por leer es más bien anecdótico e inspirado en la ficción, antes que formar parte de algún estudio filológico. Y queda así dicho porque tengo un serio problema con la rabia y las consecuencias posteriores al desplante de mi enojo. De temperamento voluble desde que tengo vida, mi carácter es una mierda, literalmente. Entiendo perfectamente que a la gente le moleste muchas veces mi manera de ser tan caótica en algunos aspectos. Tampoco es que me sienta orgulloso de ello: los defectos en muchas ocasiones deben ser reconocidos para trabajar sobre ellos. En este sentido, adolezco de rabia y mantenerla bajo control es algo complicado. Tal como señala Séneca en su tratado sobre la ira, a primeras de percibir la primera chispa, es mejor mantenerme bajo control, máxima que ocupo generalmente cuando siento que puedo perder los estribos:

Lo mejor es desdeñar inmediatamente el primer aguijonazo de la cólera y luchar contra sus mismos gérmenes y poner el empeño en no caer nosotros en la ira. Pues si ha empezado a extraviarnos, difícil es el regreso al equilibrio, dado que nada de razón queda donde ya la pasión se ha infundido y algún derecho le ha sido otorgado por nuestra voluntad; hará del resto cuanto se le antoje, no cuanto le consienta.

Sin embargo, hay ocasiones en las que me dejo cegar y entonces el problema es realmente serio, al menos para mí. ¿Cómo mantener bajo control al caballo desbocado, someter esa energía que da tanto calor? Y no es que sea un tipo violento, pero no puedo negar que la cólera me transforma. Comienzo a ser otro, es una auténtica posesión. Es quizá la mejor hermana de la soberbia. Tal vez tenga en cuenta a Séneca cuando dice:

Ni tampoco debe pensarse que la ira confiere algo a la grandeza de espíritu; no es, en efecto, ella grandeza, sino hinchazón; ni en los cuerpos henchidos en el exceso de humor nocivo su enfermedad es su gordura sino una sobra dañina. A todos los que un extravagante sentimiento los alza por encima de los derechos humanos se creen aspirar a algo excelso y sublime: mas nada firme hay bajo sus pies, sino que son proclives al desplome las cosas que sin cimientos crecieron.

No obstante, cuando el enojo es contra alguien, la cosa puede ponerse seria, más si esa persona es igual de rabiosa que yo. Pienso entonces que cualquier falta de los otros o alguna acción que creo injusta tal vez no sea para tanto. A fin de cuentas, tanto me equivoco yo como ellos. ¿A qué puede llevarme un arranque de ira contra los demás? La pregunta es mejor no averiguarla. Prefiero pensar en aquello que dijo el filósofo estoico de la corte de Nerón:

Si deseamos ser jueces equitativos en todos los asuntos, de esto lo primero persuadámonos, que nadie de nosotros está sin culpa; de aquí, efectivamente, la mayor indignación: “Nada he hecho mal” y “Nada he cometido” ¡Ciertamente, nada confiesas! Nos indignamos cuando castigados con alguna reconvención o reprimenda, siendo así que en ese mismo instante erramos, por cuanto agregamos a nuestros entuertos la arrogancia y la contumacia.

Así pues, de vez en cuando me doy una vuelta por la sabiduría de este magnífico autor romano, para averiguar un poco más sobre la manera de domar esa bestezuela que tanto daño hace cuando se sale de la jaula a destrozar. ¿No es acaso la cólera una de las peores consejeras?

Pintura: Vesuvius erupting at night, William Marlow

La sabiduría de Goethe condensada en 20 pensamientos que te harán regresar a sus libros

El genio de Goethe ha trascendido los siglos, más allá de sus novelas y de su lengua. Y es que en algún momento de nuestro vida hemos leído alguna cita o pensamiento de su brillante cabeza. No está de más recordar que es autor de más de 20 obras literarias, además de algunas geniales notas de experimentos sobre la luz. ¿Acaso no recuerdas las cuitas de ese joven artista llamado Werther? ¿O no te vienen a la memoria esos instantes en los que se le revela la condición humana a un Fausto pleno de soberbia? No te detengas entonces y échale un vistazo a estos 20 pensamientos de Johann Wolfgang von Goethe.

1.- Afortunadamente, el hombre sólo puede comprender un cierto grado de desgracia; más allá de este grado, la desgracia le aniquila o le deja indiferente.

2.- Apenas se entra en sociedad se quita la llave del corazón, escondiéndola en el bolsillo; los que dejan la llave puesta son cortos de entendimiento.

3.- Aquellos que ven en cada desilusión un estímulo para mayores conquistas, ésos poseen el recto punto de vista para con la vida.

4.- Ciertos libros parecen haber sido escritos no para aprender de ellos si no para que se reconozca lo que sabía su autor.

5.- Con los negocios sucede lo mismo que con el baile: hácese indispensable que las personas bailen al compás.

6.- Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer nos sale al encuentro.

7.- Cuanto más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.

8.- El amor es una cosa ideal; el matrimonio, una cosa real; la confusión de lo real con lo ideal jamás queda impune.

9.- El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.

10.- El que con perspicacia reconoce la limitación de sus facultades, está muy cerca de llegar a la perfección.

11.- El verdadero hombre ama como a un verdadero hombre le corresponde. Dedica la mayor parte de su tiempo al trabajo, y al amor el tiempo que le sobra.

12.- Es gran virtud del hombre sereno oír todo lo que censuran contra él, para corregir lo que sea verdad y no alterarse por lo que sea mentira.

13.- Ésta es la última conclusión de la sabiduría: la libertad y la vida se merecen si se las conquista todos los días.

14.- La mayor riqueza del hombre consiste en tener un ánimo suficientemente grande para no desear la riqueza.

15.- La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si no hubiesen sido dichas por otro.

16.- Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.

17.- Los sabios y los tontos son igualmente inofensivos; los que más son de temer son los sabios a medias y los medio tontos.

18.- No es hacer lo que nos gusta, sino que nos guste lo que hacemos, lo que convierte la vida en una bendición.

19.- Quien al vulgo le exige deberes sin avenirse a concederle derechos, lo habrá de pagar caro.

20.- Si los hombres, una vez que han hallado la verdad, no volviesen a retorcerla, me daría por satisfecho.

Pintura: Goethe in the roman campagna, Johann Heinrich Wilhelm Tischbein.

Los procedimientos de repetición y sustitución textual en español (segunda parte)

En nuestra primera parte, ya analizamos y revisamos el concepto de repetición textual en el español. Ahora es turno del procedimiento de sustitución textual, el cual puede considerarse un tipo de repetición, pero a partir del uso de pro-formas muy generales que refieren un elemento o varios que ya aparecían en el texto. Desde luego hablamos de los pronombres y de otro tipo de elementos como las pro-formas léxicas y los pro-adverbios.

Comencemos por los pro-adverbios, los cuales pueden sustituir a partes del texto que poseen función adverbial (generalmente se trata de complementos circunstanciales sustituidos por adverbios de modo o lugar).  Ejemplos de esto serían los siguientes:

Vivía en la parte más alejada del puebloAllá miraba la vida pasar lentamente.

Comía con una gula espectacularAsí era siempre.

En el primer ejemplo, es posible observar como el complemento circunstancial de lugar en la parte más alejada del pueblo” es sustituido por el adverbio “allá”; mientras que en el segundo, “con una gula espectacular”  es sustituido por el adverbio “así”.  

En el caso de los pronombres, la situación es muy similar. Sabemos de antemano que la función del pronombre no sólo es sintáctica, sino también la de sustituto de elementos ya aparecidos en el texto. En este caso, el pronombre hace referencia a un elemento que ya ha aparecido o aparece un poco más adelante (anáfora y catáfora, respectivamente). Dentro de los pronombres que cumplen este tipo de sustituciones están los pronombre personales de tercera persona, los reflexivos, recíprocos, los relativos, indefinidos, posesivos y demostrativos. Podemos identificarlos en los siguiente ejemplos:

Ángel termino de comer el pastel. Él tenia mucha hambre.

Tenías muchos libros, los cuales había heredado de su abuelo.

Alejandro dejó las llaves sobre el escritorio. Su memoria fallaba.

Los policías salieron del lugar. Se subieron a su patrulla tras inspeccionar la zona.

El libro azul es de matemáticas. Este tiene un costo de 23 dólares.

Ella tenía una carta para su hermano. Luisa ignoraba que su hermano ya no estaba en el país.

En el primer ejemplo, se sustituye “Ángel” por el pronombre personal “Él”; en el segundo, libros” por el relativo plural “los cuales”; en el tercero, Alejandro” aparece como antecedente del posesivo “su”; en el cuarto, los policías” por el reflexivo “se”; en el quinto, “el libro azul” por el demostrativo “este”; y finalmente, “Ella” sustituye a Luisa”, aunque en este caso la referencia del pronombre aparezca después de este.

Finalmente quedan las pro-formas léxicas, las cuales responden generalmente a palabras con un valor muy general, como cosa, hecho o persona. También se encuentra la sustitución de diferentes verbos que implican acción por el verbo hacer

La ropa, los libros y los zapatos no caben en la maleta. Tenemos que ver como trasladar esas cosas de manera fácil.

Hubo un apagón la semana pasada. El hecho sucedió tras la lluvia.

Joaquín lava los trastes; Román también hace lo mismo, pero sólo cuando quiere.

En el primer ejemplo, “la ropa, los libros y los zapatos” se sustituye por “cosas”; en el segundo, “el apagón” se sustituye por “el hecho”; finalmente, el verbo “lava” se sustituye por “hace”  

Pintura: La tejedora, Diego Rivera.

Fuentes consultadas:  Manuel Casado Velarde, Introducción a la Gramática del texto, Arco Libros, Madrid, 2011.

Biografías Poéticas: Jaime Siles

La primera vez que escuché la poesía de Jaime Siles fue en su tierra natal, en voz de una compatriota suya que tuvo la camaradería de contarme un poco de la historia de este escritor y erudito valenciano. Nacido en 1951, Jaimes Siles es un fiel representante de eso que llamamos “tradición clásica”, tanto por su formación en letras (doctorado por la Universidad de Salamanca en Filología Clásica), como por su dedicación a la poesía en sus formas más tradicionales. Autor de 19 poemarios, entre los que se encuentra el célebre Semáforos, semáforos (1990) y Desnudos y acuarelas (2009), Siles destaca no sólo como vate talentoso, sino también como estudioso de otros poetas españoles, especialmente de la Generación del 27. En fin, esperamos que disfruten una de sus obras más célebres y que se animen a leer más de este magnífico autor.

Semáforos, Semáforos

La falda, los zapatos,
la blusa, la melena.
El cuello, con sus rizos.
El seno, con su almena

El neón de los cines
en su piel, en sus piernas.
Y, en los leves tobillos,
una luz violeta.

El cláxon de los coches
se desangra por ella.
Anuncios luminosos
ven fundirse sus letras.

Cuánta coma de rimmel
bajo sus cejas negras
taquigrafía el aire
y el aire es una idea.

El cromo de las motos
gira a cámara lenta.
Destellos, dioramas,
tacones, manos, medias.

Un solo parpadeo
Y todo se acelera.
El carmín es un punto
y es un ruido de seda.

La falda, los zapatos,
la blusa, la melena
Se han ido con la luz
verde que se la lleva.

En un paso de cebra
La vi y dije: ¡ella!
Y todos los motores
me clavaron su espuela.

El semáforo dijo
hola y adiós. Y era
muy pronto para todo,
muy tarde para verla.

El ámbar me mordía
los ojos y las venas
y la calle tenía
resplandor de pantera.

En qué esquina de yodo
su mirada bucea.
En qué metro de níquel
o burbuja de menta.

Ningún libro me dice
ni quién es ni quién era.
Ni su nombre ni el mío
intercambian fonemas.

Lloran los diccionarios,
lloran las azoteas
y dicto mis mensajes
en una lengua muerta.

He llegado hasta junio
y estoy en las afueras.
La costura del cielo
tiene blondas de niebla.

Las boquitas pintadas
dejan polvo de estrellas
en el borde de un vaso
boreal de ginebra.

Escrito en cuneiforme
el perfil de sus ruedas
los taxis amarillos
tatúan la alameda.

La noche me maquilla
con su breve tormenta
de bares y de hoteles
sonámbulos que tiemblan.

Otoño de terrazas
vacías y de mesas,
de toldos recogidos
y sillas genuflexas.

Los lápices de labios
con la aurora despiertan.
Los espejos los miran
dibujar sus dos letras.

En un paso de cebra
la vi y dije: ¡ella!
y todos los motores
me clavaron su espuela.

Ésta es la misma calle.
Ésta es la misma acera.
Y la hora, la misma.
Sólo ella no es ella.

La falda, los zapatos,
la blusa, la melena.
El cuello, con sus rizos.
El seno, con su almena.

¿Y la coma de rimmel
bajo sus cejas negras?
El aire me grafía
Aún su silueta.

Esculpida en el ámbar
de algún paso de cebra
fosforesce su piel,
fosforescen sus medias.

Pintura: Jorge Luis Santisteban

 

50 pensamientos de Confucio

El mayor de los pensadores de la Antigua China, Confucio (551 a. C. – 479 a. C.), que fue tanto maestro como funcionario del pequeño estado de Lu durante la época de fragmentación del poder bajo la dinastía Zhou, nos enseñó los fundamentos imprescindibles para la enseñanza de la vida.

Te dejamos 50 pensamientos de este autor por tal de aplicarlas en tu cotidianidad.

1. No importa lo lento que vayas mientras no te detengas.

2. Elige un trabajo que ames, y no tendrás que trabajar un día en tu vida.

3. El hombre que mueve montañas comienza cargando pequeñas piedras.

4. Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.

5. Respétate a ti mismo y otros te respetarán

6. Si cometes un error y no lo corriges, a eso se le llama error.

7. El éxito depende de la preparación previa, y sin esa preparación es seguro que será un fracaso.

8. La humildad es la base sólida de todas las virtudes.

9. El verdadero conocimiento es conocer la extensión de la propia ignorancia.

10. El que aprende pero no piensa, está perdido. El que piensa pero no aprende está en gran peligro.

11. Estudia el pasado si quieres adivinar el futuro.

12. El hombre superior actúa antes de hablar, y después habla de acuerdo a sus acciones.

13. Si camino con dos hombres, cada uno de ellos serán mis maestros. Elegiré los buenos puntos de uno y los imitará, y los malos del otro y los corregiré en mi mismo.

14. No impongas a los demás lo que tú mismo no deseas.

15. Cuanto más medita el hombre en buenos pensamientos, mejor será su mundo y el mundo en general.

16. Lo que no quieres que te hagan a ti, no lo hagas a los demás.

17. Antes de embarcar en un viaje de venganza, cava dos tumbas.

18. Ver lo correcto y no hacerlo es falta de coraje o de principios.

19. Por tres métodos tenemos que aprender la sabiduría: primero por la reflexión, la más noble; segundo, por la imaginación, la más sencilla; y tercero por la experiencia, la más amarga.

20. El silencio es un verdadero amigo que nunca traiciona.

21. Sólo cuando el príncipe sea el primero en practicar las virtudes podrá exigir a lo demás que sean virtuosos. Si el príncipe no posee ni practica las virtudes no podrá exigir que sus siervos las practiquen.

22. Desde el hombre más noble al más humilde, todos tienen el deber de mejorar y corregir su propio ser.

23. El respeto por los demás es la base de una buena vida, de una buena sociedad.

24. Olvida las lesiones, nunca olvides las bondades.

25. Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.

26. Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y  conocerás sus virtudes.

27. El caballero se culpa a sí mismo, mientras que el hombre ordinario culpa a los demás.

28. Aquel que realmente ha establecido su mente en la virtud no cometerán ningún acto perverso.

29. Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.

30. Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

31. No te quejes de la nieve en el techo del vecino, cuando también cubre el tejado de tu casa.

32. Los vicios vienen como los pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.

33. El que no economice tendrá que agonizar.

34. Aprende a vivir y sabrás morir bien.

35. Es justamente un signo de educación que cuando te encuentras con algo que no conoces tratas de comprender aprendiendo sobre él.

36. Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes deberá acomodarse a frecuentes
cambios.

37. No hay error en admitir que tú solo no puedes mejorar tu condición en el mundo; para crecer, necesitas aliados con los que crecer juntos.

38. Los defectos y faltas de los hombres dan a conocer su verdadera valía. Si examinamos con atención las faltas de un hombre, llegaremos a conocer si su bondad es sincera o ¡ fingida.

39. Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.

40. Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.

41. Aprender sin reflexionar, es malgastar la energía.

42. Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.

43. Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres.

44. Aprende como si nunca fueras a dominarlo. Sóstenlo como si tuvieras miedo de perderlo.

45. Ataca a la maldad que hay dentro de ti mismo, en vez de atacar la maldad que hay en los demás.

46. En los tiempos antiguos las personas estudiaban para mejorarse a sí mismos. Ahora, las personas estudian para impresionar a los demás.

47. El hombre superior hace que las dificultades que vayan a ser superadas sean su primer interés, el éxito viene después.

48. El maestro es cordial pero severo, imponente pero no feroz y respetuoso, pero a gusto.

49. Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarle. Cuando veas a un hombre malo,
examínate a ti mismo.

50. No importa cuán ocupado estés, debes sacar tiempo para leer, o rendirte ante la ignorancia.

 

¿Por qué “piensas en” y “te enamoras de”? El complemento de régimen preposicional en español

Como parte de los consejos que hemos preparado para una buena redacción, elegimos para esta entrega el tema del complemento de régimen preposicional. Nada del otro mundo, así que no te asustes con el nombre. Se trata de algo tan simple como saber emplear correctamente las preposiciones, pues en muchas ocasiones estas sirven para identificar algo más que el complemento circunstancial en tus oraciones. Vamos al grano.

El complemento de régimen preposicional es una construcción sintáctica formada por un verbo y una preposición que se caracteriza por ser necesaria, de ahí el nombre de “régimen”.  Si bien no todos los verbos piden el empleo de la preposición, siempre es bueno tener identificados cuáles son aquellos que te piden el acompañamiento necesariamente. Desde luego que tenemos una lista (seleccionada, pues si no sería muy extensa), con el fin de que identifiques fácilmente cuándo usarlos y cuándo no, además de algunos ejemplos:

  • Acordarse de: Me acordaba de la primera vez que nos vimos.
  • Acostumbrarse a / acostumbrado(a) a: Me acostumbraste a comer pizza todos los días / Ya estoy acostumbrado a  el ruido de la ciudad.
  • Confiar en: Todos confiamos en la veracidad de la nota.
  • Convencer de / convencido(a) de: Ella lo convenció de / Estamos convencidos de volar el día de mañana.
  • Creer en (no se emplea cuando se introduce una oración subordinada): Los jóvenes creían en fantasmas, hasta que desmintieron la leyenda.
  • Depender de:   La caída de la masa depende de la organización.
  • Enamorarse de: Está enamorado de su prima.
  • Influir en: Las canciones de su abuelo influyeron en la formación del niño.
  • Insistir en: Las vecinas insistieron en romper la puerta.
  • Pensar en: Pensaron en la cocina azul.
  • Preocuparse de / Preocuparse por: Se preocupa por sus compañeros.  

Desde luego que existen excepciones; sin embargo, en el análisis del contexto puede deducirse muy bien su aplicación. Recuerden que son reglas generales, lo que no significa un uso en el 100% de casos.

Pintura: La musa (mujer leyendo), Picasso

 

Biografías poéticas: Rafael Alberti

Hablar sobre Alberti, uno de los poetas representativos de la Generación del 27, no hace mucha falta. Lo que hace mucha falta es leerlo. Nació en 1902 y murió en 1999, ambos acontecimientos en la ciudad de Cádiz, España. Su producción poética es realmente vasta: comienza en 1925 con Marinero en Tierra y finaliza con Canciones para Altair en 1989. También fue autor de diversas obras de teatro  y cuenta con dos guiones de cine. De cualquier manera, y como todo poeta, se conoce mejor leyéndolo. Les dejamos a continuación dos obras de Alberti que les encantarán.

Se equivocó la paloma

Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte fue al sur,
creyó que el trigo era el agua.

Creyó que el mar era el cielo
que la noche la mañana.
Que las estrellas rocío,
que la calor la nevada.
Que tu falda era tu blusa,
que tu corazón su casa.

Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.

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El Ángel desconocido
¡Nostalgia de los arcángeles!
Yo era…
Miradme.
Vestido como en el mundo,
ya no se me ven las alas.
Nadie sabe como fui.
No me conocen.
Por las calles, ¿quién se acuerda?
Zapatos son mis sandalias.
Mi túnica, pantalones
y chaqueta inglesa.
Dime quién soy.
Y, sin embargo, yo era…
Miradme.
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