Sabiduría del matricida: algunas reflexiones del Orestes de Eurípides

Autora: Mónica Encinas Fons

No cabe duda que la voz de la grandes trágicos aún se encuentra vigente en nuestros días. La sabiduría que uno puede encontrar al recorrer las páginas de sus obras los mantiene entre nosotros, como esos grandes maestros sobre los cuales no hace mella el tiempo. En este caso, te presentamos algunas frases de una de la grandes tragedias de Eurípides: Orestes, el más grande matricida de la literatura universal. Si después de leerlas sientes que te persiguen las Euménides, nosotros no nos hacemos responsables.

1. ὅταν ἀνῇ νόσος μανίας, ἄναρθρός εἰμι κἀσθενῶ μέλη – La cama es grata al enfermo y, aunque es cosa lamentable, resulta sin embargo necesaria (versos 229-230).

2. Κἂν μὴ νοσῇς γάρ, ἀλλὰ δοξάζῃς νοσεῖν, κάματος βροτοῖσιν ἀπορία τε γίγνεται – Pues aunque no estés enfermo, sólo con creer estarlo encuentran los hombres un motivo de fatigas y desesperación (versos 315-316).

3. Ὁ μέγας ὄλβος οὐ μόνιμος ἐν βροτοῖς·κατολοφύρομαι. Ἀνὰ δὲ λαῖφος ὥς τις ἀκάτου θοᾶς τινάξας δαίμων κατέκλυσεν δεινῶν πόνων ὡς πόντου λάβροις ὀλεθρίοισιν ἐν κύμασιν – La gran prosperidad no es estable entre los mortales. La divinidad, al zarandearla, la rasga de arriba abajo como la vela de una nave rápida y la sumerge bajo penas terribles como bajo las rugientes olas mortíferas de alta mar (versos 340-345).

4. Σοφόν τοι τὸ σαφές, οὐ τὸ μὴ σαφές – Sabio es de verdad lo claro, no lo turbio (verso 397).

5. Δουλεύομεν θεοῖς, ὅ τι ποτ’ εἰσὶν οἱ θεοί – Somos esclavos de los dioses, sean lo que sean los dioses (verso 418).

6. Ὄνομα γάρ, ἔργον δ’ οὐκ ἔχουσιν οἱ φίλοιοἱ μὴ ‘πὶ ταῖσι συμφοραῖς ὄντες φίλοι – De nombre pues, y no de hecho, son los amigos que no son amigos en las desdichas (verso 454-455).

7. ὅπου σὲ μέλλω σήν τε λυπήσειν φρένα.Ἐγᾦδ’, ἀνόσιός εἰμι μητέρα κτανών – Quien ha sido dichoso por sus hijos y no ha adquirido con ellos desgracias notorias es digno de envidia (versos 545-546).

8. ἔστι δ’ οὗ σιγὴ λόγουκρείσσων γένοιτ’ ἄν. Ἔστι δ’ οὗ σιγῆς λόγος – Hay veces que el silencio puede resultar mejor que la palabra. Y otras en que es mejor la palabra que el silencio (versos 638-639).

9. τοὺς φίλους ἐν τοῖς κακοῖς χρὴ τοῖς φίλοισιν ὠφελεῖν·ὅταν δ’ ὁ δαίμων εὖ διδῷ, τί δεῖ φίλων – Los amigos deben en las adversidades auxiliar a los amigos. Cuando el destino es favorable, ¿qué necesidad hay de amigos? (versos 666- 667).

10. Σμικροῖσι μὲν γὰρ μεγάλα πῶς ἕλοι τις ἄν; Πόνοισιν; Ἀμαθὲς καὶ τὸ βούλεσθαι τάδε – Pues, con pocos medios, ¿cómo puede uno conseguir las grandes cosas? [Necio es incluso el pretenderlo con esfuerzo].

11. Καὶ ναῦς γὰρ ἐνταθεῖσα πρὸς βίαν ποδὶ ἔβαψεν, ἔστη δ’ αὖθις, ἢν χαλᾷ πόδα – Porque también la nave que tensa las velas con violenta en su cordaje, hace agua, pero se yergue de nuevo en cuanto uno relaja las cuerdas (versos 706-707).

12. πιστὸς ἐν κακοῖς ἀνὴρ κρείσσων γαλήνης ναυτίλοισιν εἰσορᾶν – Un hombre fiel en medio de las desgracias es más grato de ver que la bonanza de los navegantes (versos 727-728).

13. Δεινὸν οἱ πολλοί, κακούργους ὅταν ἔχωσι προστάτας – La masa es terrible, cuando tiene perversos conductores (verso 772).

14. Ὄκνος γὰρ τοῖς φίλοις κακὸν μέγα – La vacilación para con los amigos es un gran mal (verso 794).

15. Ποῦ γὰρ ὢν δείξω φίλος, εἴ σε μὴ ‘ν δειναῖσιν ὄντα συμφοραῖς ἐπαρκέσω – ¿Cómo, pues, demostrar que soy tu amigo, si no te socorro en las tremendas angustias en que estás? (versos 802-803).

16. ὡς ἀνὴρ ὅστις τρόποισι συντακῇ, θυραῖος ὢν μυρίων κρείσσων ὁμαίμων ἀνδρὶ κεκτῆσθαι φίλος – Cuando un hombre se identifica con nuestro carácter, aunque sea un extraño, resulta ser mejor como amigo que diez mil parientes consanguíneos.

17. ἐπὶ τὸν εὐτυχῆ πηδῶσ’ ἀεὶ κήρυκες· ὅδε δ’ αὐτοῖς φίλος, ὃς ἂν δύνηται πόλεος ἔν τ’ ἀρχαῖσιν ᾖ – Los heraldos brincan siempre en pos del afortunado. Para ellos ese es amigo: cualquiera que domine en la ciudad y esté en los altos cargos (versos 895- 897).

18. ὅταν γὰρ ἡδύς τις λόγοις φρονῶν κακῶς πείθῃ τὸ πλῆθος, τῇ πόλει κακὸν μέγα· ὅσοι δὲ σὺν νῷ χρηστὰ βουλεύουσ’ ἀεί, κἂν μὴ παραυτίκ’, αὖθίς εἰσι χρήσιμοι πόλει. Θεᾶσθαι δ’ ὧδε χρὴ τὸν προστάτην ἰδόνθ’· ὅμοιον γὰρ τὸ χρῆμα γίγνεται τῷ τοὺς λόγους λέγοντι καὶ τιμωμένῳ – ¡Cuando alguien, atractivo en sus palabras pero insensato, persuade a la masa, gran desdicha para la ciudad! En cambio aquellos que con sensatez aconsejan una y otra vez lo bueno, aun si no de inmediato son luego útiles a la ciudad. Así debe considerarse y juzgar a quien gobierna. Porque tienen un papel parecido el orador y el que ocupa el poder (versos 907-913).

19. Ἕτερα δ’ ἕτερος ἀμείβεται πήματ’ ἐν χρόνῳ μακρῷ· βροτῶν δ’ ὁ πᾶς ἀστάθμητος αἰών – Los males de uno responden alternativamente a los de otro en un largo espacio de tiempo. La vida toda de los mortales es vacilación (versos 979-981).

20. οὐχ οἷόν τε μὴ στένειν κακά. Πᾶσιν γὰρ οἰκτρὸν ἡ φίλη ψυχὴ βροτοῖς – Es imposible que no lloremos nuestras desgracias. Pues para todos los mortales la cara vida es digna de ser llorada (versos 1033-1034).

21. ὁρᾷς δὲ δὴ φίλων ὡς ἐσπανίσμεθ’, ὥστε κοινωνεῖν τάφου – Pero ya ves cuán desamparados estamos de amigos que nos reunieran en la tumba (versos 1054-1055).

22. οἱ γὰρ θανόντες χαρμάτων τητώμεθα – Porque los muertos estamos privados de alegrías (verso 1084).

23. οὐκ ἔστιν οὐδὲν κρεῖσσον ἢ φίλος σαφής, οὐ πλοῦτος, οὐ τυραννίς· ἀλόγιστον δέ τι τὸ πλῆθος ἀντάλλαγμα γενναίου φίλου – No hay nada mejor que un amigo claro, ni la riqueza ni la tiranía; y es algo absurdo preferir en cambio la masa a un amigo noble (versos 1156-1158).

24. Πανταχοῦ ζῆν ἡδὺ μᾶλλον ἢ θανεῖν τοῖς σώφροσιν – En cualquier parte es más agradable vivir que morir para los sensatos (verso 1509).

25. Πᾶς ἀνήρ, κἂν δοῦλος ᾖ τις, ἥδεται τὸ φῶς ὁρῶν – Todo hombre, aunque sea esclavo, se alegra de ver la luz del sol (verso 1523).

26. Τέλος ἔχει δαίμων βροτοῖς, τέλος ὅπᾳ θέλῃ – Su fin fija la divinidad a los mortales, su fin, como ella quiere (verso 1545).

27. Δεινὸν εὐτυχῶν ἀνὴρ πρὸς κακῶς πράσσοντας – Terrible puede ser un hombre en buena posición contra los que están en la adversidad (versos 1552-1553).

Pintura: Orestes perseguido por las Furias, de William-Adolphe Bouguereau

 

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