Cuando Shakespeare se hizo cool

Autor: Daniel Álvarez Bermúdez

Introducción

En la actualidad cualquier fanboy con una cuenta en alguna de las tantas redes sociales y acceso a un sitio de blogging se erige como representante de los estudios en Cultura Pop. No es nada nuevo, ni tampoco despreciable, ya que si tomamos en cuenta las horas invertidas frente a Netflix o con los oídos pegados a listas de Spotify con música de los 80s, 90s y más posmo, podríamos decir que los estudios de este nuevo tipo de “erudito” iluminan sobremanera las vivencias del consumidor de espectáculos de la sociedades mediáticas (en la línea de Debord).

Sin embargo, esto no es una diatriba contra nuestros amigos coolturetas, ni un intento por analizar su comportamiento, sino el análisis de un fenómeno literario que desde hace unos años se aloja en Tumblr: los maravillosos Pop Sonnets (https://popsonnet.tumblr.com/).

En un principio, la imagen encabezado de Shakespeare y el estigma contemporáneo de la palabra Pop me dieron la impresión de que el sitio se trataba de uno más de los rollitos de algún chico buena onda de las redes sociales; sin embargo, cuando me di el tiempo de leer algunas de sus re-composiciones, quedé sorprendido por la habilidad poética de Erik Dridiksen, autor del material comentado.

Básicamente, Pop Sonnets se trata de relaboraciones poéticas de famosas canciones de personajes como Ariana Grande, Taylor Swift, Britney Spears, Maria Carey y más exponentes de la misma línea. Cabe preguntarse, ¿cuál fue la particularidad de los Pop Sonnets como para traerlos a cuento?

Pues bien: el autor de estos sonetos no sólo es uno de esos tipos bastante ingeniosos y con talento que saben explotar el nicho comercial, sino también un auténtico artista (en la misma línea de Warhol) que transformó melodías de compositores pop a un estilo de verso muy particular del Renacimiento literario en lengua inglesa, es decir a pentámetros yámbicos, unidad de composición del soneto isabelino.

Este simple hecho ya merece un poco de reflexión posmoderna y mucho de aplicación sobre estudios literarios a una obra que ya se ha convertido en fenómeno editorial en fechas recientes. Desde luego, quisiera énfasis en los siguientes aspectos: autor y obra. ¿Por qué? Sin la fanfarronería de muchos actores mediáticos de la web 2.0, este tipo de creadores le brindan a la literatura nueva sangre, que sin ser exclusivamente popular, reviste las galas de lo que ahora consideramos formas cultas.

En síntesis, puede decirse que convergen el género formal e informal: pastiche y tradición se dan cita en un entorno paródico y fiel a las instituciones de la poesía universal, como parte del cultivo de un género que lleva poco más de medio milenio establecido en el nicho literario.

 

“Tus días son tus sonetos”

Argumentar extensamente sobre el hecho de si los Pop Sonnets son o no son literatura (“be or no to be: that is the question”) me parece un poco forzado, pero la respuesta es obvia: sí, lo son. Varios son los argumentos para sustentar la afirmación; sin embargo, basta el desarrollo y el planteamiento de uno sólo para articular un análisis concreto y válido: los Pop Sonnets pertenecen a una tradición poética identificable y con bastante trayectoria académica en los estudios de historia literaria. Desde luego hablamos del soneto, género que tuvo su origen en Sicilia durante el siglo XIII y que fue cultivado y popularizado por los poetas pertenecientes a Il Dolce Stil Nuovo. Su paso a la tradición inglesa derivó en el llamado soneto isabelino o inglés, base de donde parten las creaciones de Dridiksen.

El punto de partida de este análisis se encuentra en el encabezado de la página de Pop Sonnets y en el título mismo del blog: “Pop Sonnets: Old twists on new tunes, every Thursday”. Traducido e interpretado como “un giro tradicional para nuevas melodías”, el encabezado anuncia la poética de los textos de manera breve y explícita. Como ya se mencionó, los Pop Sonnets son letras de canciones de compositores como Taylor Swift adaptadas a la estructura del soneto inglés: por un lado se encuentra con un elemento de la Tradición Literaria (soneto) y por el otro la referencia a un elemento de la Cultura Pop (canciones de la industria discográfica y radiofónica), ambos con particularidades que abordaré desde criterios lingüístico – enunciativos e históricos – sociológicos.

 

¿Qué sabemos sobre los orígenes del soneto?

El soneto es un tipo de composición poética formada por 14 versos endecasílabos, divididos en 4 estrofas en la versión moderna introducida por el italiano Petrarca: las dos primeras de 4 versos cada una y las dos últimas de tres versos cada una, con una rima consonante del tipo abba – abba para los cuartetos (una octava) y variable para los tercetos (sexteto en doble rima o triple rima).

Algunas hipótesis plantean que el soneto tiene su origen con el siciliano Giacomo de Lentini, de quien se conservan 21 sonetos, escritos entre 1230 y 1243. En los textos que se conservan de este autor, la forma original plantea una estrofa de siete versos, cada uno compuesto por dos hemistiquios endecasílabos; la rima de esta composición planta una interna y una final, bajo la configuración ab, ab, ab, ab, cd, cd, cd.

A su vez, existe la hipótesis de que el soneto se trata de la evolución de la estrofa de la canción cultivada por los provenzales, aunque es difícilmente comprobable o posible de desarrollar en una teoría sólida que dé muestras de tal.

Si bien extenderse sobre un estudio filológico sobre el soneto no es mi intención, con el nombre de Lentini se institucionaliza el origen del género en la literatura académica y el origen del género mismo. La estructura arcaica propuesta por el siciliano sería la base sobre la cual Petrarca desarrollará las bases para el soneto 4/3, implementado la rima de los cuartetos en abba (lo cual incluso es discutido por diversos teóricos que hacen hincapié en la diferencia entre el quattordici y el soneto, por lo que la discusión es aún más abundante e interesante): el tipo de versificación se mantiene en los poetas del Dolce Stil Nuovo, aunque con algunas variables mínimas en los tercetos, y puede comprobarse esto en los sonetos de Dante Alighieri y Guido Cavalcanti.

 

¿Pero qué le ocurre al soneto en su paso a la lengua inglesa?

Se habla de Thomas Wyatt como el introductor del soneto en Inglaterra. Las alteraciones hechas por este poeta a la estructura petrarquista son considerables, a pesar de conservar –aparentemente– el ordenamiento 4/3. A esta nueva tradición que comienza a gestarse en la lírica inglesa, inaugurada con las traducciones que Wyatt hizo de los sonetos de Petrarca, se le conoce con el nombre de soneto isabelino. Años más tarde, Shakespeare hará radicales las diferencias con la forma italiana y dará identidad plena a la forma en lengua inglesa. Sin embargo, es preciso señalar cuáles son las características propias del isabelino y por qué motivos difiere de la estructura popularizada por los poetas del Dolce Stil Nuovo.

 

Traducción, adaptación y continuidad: reelaboración del soneto

En las traducciones que Wyatt hizo de los sonetos de Petrarca, se respeta el esquema italiano abba-abba para los cuartetos en la mayoría de las composiciones, conservando la octava; sin embargo, los tercetos desaparecen y con ello la unidad del sexteto, para dar paso a un cuarteto y un pareado. ¿A qué se debe la transformación métrica del soneto isabelino?

Como ya se señaló, el primer factor es la traducción del italiano al inglés, hecho que modifica el tipo de verso empleado de manera definitiva: de ser versos endecasílabos, se pasa al verso decasílabo o pentámetro yámbico, que se empleará hasta nuestros días en el soneto isabelino. Otras de las modificaciones es el tipo de rima señalado, debido a las posibilidades expresivas del inglés: es usual encontrar en Wyatt el esquema abba-abba-cddc-ee.

Estos hechos no deben pasarse por alto: al igual que Lentini fue el precursor del soneto italiano perfeccionado por Petrarca, Wyatt da la pauta para que Henry Howard, otro traductor posterior de Petrarca y el primero en traducir la Eneida al inglés, establezca la forma definitiva del isabelino o soneto shakesperiano. El nuevo esquema rítmico introducido por Howard, quien con anterioridad ya había usado el verso blanco (pentámetro yámbico) en sus composiciones y que retoma con modificaciones para los sonetos, se da de la manera abba-cddc-effe-gg (popularizado por Shakespeare). Cabe señalar que ambos poetas ingleses trabajaron sus traducciones y sonetos propios con la influencia de Petrarca en mente.

 

Taylor Swift y el verso de arte mayor

Es posible profundizar más sobre las diferentes etapas históricas y marcos de referencia a través de los cuáles interpretar las transformaciones del soneto, pero sería de una extensión inverosímil un estudio con tales aspiraciones. Sin embargo, es posible acercarnos brevemente a los Pop Sonnets, composiciones poéticas con una chispa de genialidad para esta época que adora la ironía y el pastiche como recursos poéticos en todas las artes contemporáneas. ¿Por qué no trasladar canciones de Taylor Swift a pentámetros yámbicos y cantarlos al son de la cítara?

En una sociedad mediática como la nuestra, el uso de recursos de la cultura pop en las artes contemporáneas ya es un elemento más que agotado; pero al incorporar este pequeño guiño de la cultura clásica de lengua inglesa a la cultura pop, la intención de los Pop Sonnets adquiere múltiples sentidos, que van desde la parodia hasta el homenaje, creando vasos comunicantes entre las instituciones de la industria musical y las instituciones literarias.

Fernández Porta ya hace tal distinción entre lo seriamente frívolo y lo frívolamente serio como una de las condiciones de la producción artística de nuestro tiempo. No obstante, considero que los Pop Sonnets son una reivindicación satírica más del clasicismo y la alta cultura, pues no es lo mismo una canción de Taylor Swift que una canción de Taylor Swift en versos de arte mayor. Detrás de estos últimos respira una tradición.

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El Collar de la Paloma, el mejor tratado sobre la naturaleza del amor

Autor: Daniel Álvarez Bermúdez

¿Cuántos textos se nos vienen a la memoria cuando escuchamos hablar sobre las causas del amor? Desde la tradición caballeresca y su herencia en la poesía renacentista, hasta el análisis del discurso amoroso de los posmodernos, la esencia de este sentimiento se ha puesto bajo la lupa de miles de estudiosos que buscan desentrañar sus secretos y llegar al fondo de él. Sin embargo, pocos han logrado trascender como lo ha hecho Ibn Hazm de Córdoba con su risala sobre la materia: El Collar de la Paloma. Escrito en el siglo XI, El Collar aborda la naturaleza del amor humano desde sus diferentes accidentes, es decir, en todas sus manifestaciones: desde las causas del enamoramiento hasta la separación de los amantes, el erudito de raíz muladí retrata con extraordinaria precisión cada uno de los síntomas y efectos del amor en el hombre y la mujer, con especial énfasis en los trastornos que afectan al amante y al amado.

Si bien el estilo de este libro tiende hacia la sensualidad aristocrática y a la descripción poética de las emociones que despierta la pasión amorosa, no se encuentra exento de una fuerte influencia religiosa y una cita constante del Corán como Ley suprema, tal como se pone en evidencia hacia el final del libro en su descripción del pecado y las penas que se le imponen a quien es sorprendido en falta. En este sentido, cabría hablar del amor profano y el amor sagrado, así como del amor consagrado entre hombres, temas que deben abordarse en otro texto. No obstante, la riqueza de imágenes que se encuentran en sus páginas sorprenden al lector contemporáneo debido a su actualidad, ya que muchas de estas se encuentran fuertemente arraigadas en nuestra cultura y concepción del amor, ya no como un ideal que se persigue, sino como una experiencia humana que se manifiesta de manera casi invariable y universal. Un ejemplo de ello es la separación de los amantes, a la que Ibn Hazm dedica el siguiente poema:

Cuando me voy de tu lado, mis pasos
son como los del prisionero a quien llevan al suplicio.
Al ir a ti, corro como la luna llena
cuando atraviesa los confines del cielo.
Pero al partir de ti, lo hago con la morosidad
con que se mueven las altas estrellas fijas.

De igual manera, el autor se inspira en el amor trascendente, aquel que va más allá del cuerpo, en el que la gran mayoría de los estudiosos ve una fuerte correlación con el platonismo:

Te consagro un amor puro y sin mácula:
en mis entrañas está visiblemente grabado y escrito tu cariño.
Si en mi espíritu hubiese otra cosa que tú,
la arrancaría y desgarraría con mis propias manos.
No quiero de ti otra cosa que amor;
fuera de él no pido nada.
Si lo consigo, la Tierra entera y la Humanidad
serán para mi como motas de polvo y los habitantes del país, insectos.

El olvido también forma parte de los temas a los que dedica sus poemas:

Si antes me hubieran dicho:
“Olvidarás a quién amas”,
mil veces hubiera jurado:
“Eso no sucederá nunca”.
Pero ya que tras un largo desdén
fuerza es que venga el olvido,
bendito sea tu desdén,
pues que trabaja y se fatiga en curarme.
Ahora me maravillo del olvido,
como antes me maravillaba de la firmeza,
y veo ya tu amor como unas brasas
que arden, pero bajo la ceniza.

De esta manera, Ibn Hazm nos brinda un excelente tratado sobre el amor, en el que el lector podrá ver reflejada su experiencia y acariciar de cerca uno de los más grandes testimonios amatorios de toda la historia.

Desearía rajar mi corazón con un cuchillo,
meterte dentro de él y luego volver a cerrar mi pecho,
para que estuvieras en él y no habitaras en otro,
hasta el día de la resurrección y del juicio;
para que moraras en él durante mi vida y, a mi muerte, ocuparas las entretelas de mi corazón en la tiniebla del sepulcro.

Un Gato Callejero Llamado Bob: una segunda oportunidad de vida

Autora: Mónica Encinas Fons

Hay películas que marcan nuestra vida por los valores humanos que desprenden; esta es una de ellas. James Bowen, músico callejero de Londres y adicto a la heroína y la metadona, se cruza un día con Bob, un gato abandonado y herido. En ese preciso momento, entablan una sincera amistad que les hará convertirse en compañeros de viaje y avanzar paso a paso en el duro proceso por abandonar las drogas de su dueño.

Pintura: L’enfant au chat, Pierre Auguste Renoir

Si la muerte pisa tu huerto: Elegía a Ramón Sijé

Autora: Mónica Encinas Fons

La “Elegía” del poeta Miguel Hernández (1910-1942) -víctima de la violencia de la Guerra Civil y la posguerra- es un canto desgarrado a la muerte de su amigo, compañero de letras y conversaciones, Ramón Sijé.

José Ramón Marín Gutiérrez, cuyo seudónimo era el de Ramón Sijé (Orihuela, 1913 – ibídem, 1935) fue escritor, periodísta y abogado, quien estrechó lazos amistosos desde joven con el poeta valenciano gracias a sus inquietudes literarias y políticas, aunque no compartían las mismas opiniones religiosas. En cuanto a su obra literaria, fundó dos revistas (Voluntad y El Gallo Gris) y un ensayo antirromántico (La decadencia de la flauta y el reinado de los fantasmas).

Este escritor murió el 13 de diciembre de 1935 en Orihuela al enfermarse de una infección intestinal, que le produjo una septicemia que le infectó el corazón a la edad de 22 años. Su amigo del alma, al enterarse de su fallecimiento, le escribió este hermoso poema en su memoria, que está dentro del libro El rayo que no cesa (1936), a modo de último homenaje.

Respecto a la estructura del poema, este se encuentra dividido en cinco partes: en primer lugar, nos narra el dolor del poeta ante la pérdida de su compañero (tres primeros tercetos); en segundo lugar, la presencia de la muerte como fuerza segadora (los tercetos 4 al 8); en tercer lugar, la rebeldía del poeta ante la muerte injusta de su amigo (tercetos 9 al 11); en cuarto lugar, la esperanza en el reencuentro con el amigo a través de la naturaleza (tercetos 12 hasta el 16); y en último lugar, la cita para la primavera, donde el poeta tiene la esperanza de que su amigo vendrá de nuevo a estar con él, una vez que vuelvan a brotar las flores (cuarteto final).

Por tanto, el poema -junto con el del “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca- es uno de los poemas, donde resalta la crueldad de la muerte temprana de su amigo en los meses anteriores a la Guerra Civil, escrito en tercetos encadenados que van agrupados de manera desordenada las emociones en endecasílabos.

Elegía

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.                                                   Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Pintura: La muerte de Sócrates, Jacques-Louis David

Música




Los mitos clásicos en las esculturas de Cellini

Otro de los artistas que plasmó en sus obras los mitos clásicos es el célebre Benvenuto Cellini (Florencia, 1500 – 1571). Este escultor estuvo al servicio de los Papas del siglo XVI, así como de los monarcas y mecenas del momento.

De vida complicada – encarcelado por matar a hombres-, se caracterizó por la precisión, el detalle y la belleza en sus obras escultóricas y de orfebreria. A continuación, te dejamos 12 obras de este artista que nos apasiona. Si quieres saber el nombre de la obra, da clic en la imagen.

 

Fuente: Wikicommons

 

La magia de la poesía de Joaquín Sabina

Autor: Daniel Álvarez Bermúdez

Joaquín Sabina es uno de los grandes exponentes contemporáneos de la lírica española, con una larga trayectoria literaria y musical que rebasa fronteras y llega a todos los rincones del mundo. Su fama y talento como cantautor lo han catapultado a encabezar la listas de éxitos y a ser reconocido por un público compuesto de todas las edades. En la Villa de los Papiros nos encanta su obra poética, por lo que te dejamos 3 poemas de este grandioso escritor, pertenecientes a su libro “Ciento volando catorce”.

Alrededor no hay nada

El moño, las pestañas, las pupilas,
el peroné, la tibia, las narices,
la frente, los tobillos, las axilas,
el menisco, la aorta, las varices.

La garganta, los párpados, las cejas,
las plantas de los pies, la comisura,
los cabellos, el coxis, las orejas,
los nervios, la matriz, la dentadura.

Las encías, las nalgas, los tendones,
la rabadilla, el vientre, las costillas,
los húmeros, el pubis, los talones.

La clavícula, el cráneo, la papada,
el clítoris, el alma, las cosquillas,
esa es mi patria, alrededor no hay nada.

Socorro pido

Si nos hundimos antes de nadar
no soñaran los peces con anzuelos,
si nos rendimos para no llorar
declarará el amor huelga de celos.

La primavera miente y el verano
cruza como un tachón por los cuadernos;
la noche se hará tarde, tan temprano,
que enfermarán de otoño los inviernos.

Cuando se desprometen las promesas,
la infame soledad es un partido
mejor que la peor de las sorpresas.

Si me pides perdón socorro pido,
si te sobra un orgasmo me lo ingresas
en el banco de semen del olvido.

Puntos suspensivos

Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…

Pintura: La vie de bohème, Alfred Pages.

Lectura adicional:

10 obras mitológicas de Bernini

Autora: Mónica Encinas Fons

Gian Lorenzo Bernini, artista favorito de los Papas durante el siglo XVII, fue capaz de conseguir la perfección tanto con sus obras arquitéctonicas como con las escultóricas en calles, museos e iglesias, además de ser referente para generaciones posteriores.

Resultado de ello son estas maravillosas esculturas de temática mitológica que te presentamos a continuación, donde podrás apreciar la belleza en estado puro.

 

Fuente de las obras: Wikimedia Commons

El terror acecha en el arte

Autores: Daniel Álvarez Bermúdez y Mónica Encinas Fons

El miedo y el terror son dos emociones que pueden llevarnos a experiencias límite, ya que, de forma instintiva, el ser humano hará todo lo posible para ponerse a salvo: nuestro ritmo cardiaco se acelera, nos sentimos más alertas y de pronto nos llena una fuerza superior a la acostumbrada. No obstante, en ocasiones ocurre todo lo contrario, y el miedo y el terror nos paralizan, sin poder reaccionar de la manera adecuada. Testimonio de ello podemos encontrarlo en la historia del arte, a través de diferentes obras de arte inspiradas en estas emociones.

A continuación, te dejamos 20 pinturas que te pondrán los pelos de punta:

 

 

 

 

Supera tus miedos con estos 20 consejos de personajes de la historia

Enfrentar nuestros miedos es parte fundamental para nuestro crecimiento como personas. Arriesgarnos a cruzar ese umbral que nos paraliza, puede llevarnos a vivir experiencias enriquecedoras y de autodescubrimiento. Si bien no es fácil, pequeños cambios de actitud en nuestro día a día te impulsarán a lograrlo. Por ello, te dejamos las siguientes 20 frases de personajes de la historia que te animarán a enfrentar tus temores y superarlos:

1.- Tomar un nuevo paso, decir una nueva palabra, es lo que la gente teme más – Dostoyevsky

2.- A nada en la vida se le debe temer. Solo se le debe comprender – Marie Curie

3.- Usted gana fuerza, valor y confianza con cada experiencia en la cual usted se detiene y mira al miedo en la cara. Ya que luego de esto usted es capaz de decirse a sí mismo: “He superado este terror. Ahora puedo enfrentarme a lo próximo que se me venga” – Eleonor Roosevelt

4.- Temerle al amor es temerle a la vida, y aquellos que le temen a la vida ya están casi muertos – Bertrand Russell

5.- A lo único que le debemos temer es al miedo como tal – Franklin D. Roosevelt

6.- Nadie ama al hombre al que le tiene miedo – Aristóteles

7.-  Los más valientes son seguramente aquellos quienes tienen una visión clara de lo que está delante de ellos, la gloria y el peligro uno al lado del otro, y aun así, no se resisten a irse a encontrar con ellos – Tucidides

8.- Aquel quien pierde sus riquezas pierde mucho; aquel quien pierde a un amigo pierde más; pero el que pierde el valor lo pierde todo – Cervantes

9.- Es fácil ser valiente desde lejos – Esopo

10. – Creo que es más valiente el que vence a sus deseos que aquel quien vence a sus enemigos, porque la victoria más grande es sobre uno mismo – Aristóteles

11.-El hombre que sabe cuando no actuar es sabio. A mi forma de ver la vida, la valentía es prudencia – Eurípides

12.- La visión más valiente de la vida es el ver a un hombre luchando contra la adversidad – Lucius Annaeus Seneca

13.- Fortes Fortuna Adiuvat (La fortuna favorece al valiente) – Terencio

14.- Donde el miedo está presente, la sabiduría no puede estar – Lactantius

15.- Los hombres malvados obedecen por miedo, pero los buenos por amor – Aristóteles

16.- Un hombre con miedo es capaz de hacer cualquier cosa – Jawaharlar Nehru

17.- La experiencia de superar el miedo es increíblemente deliciosa – Bertrand Arthur William Russell

18.- La persona más peligrosa es una que este llena de miedo. Esa es a la que hay que temerle más – Lidwig Borne

19.- No le tema tanto a equivocarse que usted no intenta nada nuevo en su vida. La hoja de vida más triste de la vida contiene estas tres cosas: Pude haber hecho, tal vez hubiera hecho, y debería haber hecho – Louis E. Boone

20.- La inacción cultiva el miedo. La acción cultiva la confianza y el valor. Si usted quiere conquistar el miedo, no se quede sentado en la casa pensando acerca sobre este. Salga y ocúpese – Dale Carnegie

Fuente: La pesadilla, Henry Fuseli

Donativos

Territorios de mulatos: dos poemas de Nicolás Guillén

Autor: Daniel Álvarez Bermúdez

La poesía de Nicolás Guillén es un referente de la literatura cubana y latinoamericana que no pasa desapercibido. Sus múltiples matices y temáticas hacen de Guillén una voz que transita por emociones como la alegría, la sensualidad, la parodia y lo festivo. Una parte de poesía está dedicada a su tierra, Cuba, y al habla particular que se tiene en la población de esta isla. En la Villa de los Papiros nos encanta este poeta, por lo que a continuación te dejamos dos textos de Nicolas Guillén que seguro te encantarán:

Mulata

Si tú supiera…
¡Ay, negra
si tú supiera!
Anoche te bi pasá
y no quise que me biera.

A é tú le hará como a mí,
que cuando no tube plata
te corrite de bachata,
sin acoddadte de mí.

Sóngoro consongo,
songo be;
sóngoro cosongo
de mamey;
sóngoro, la negra
baila bien;
sóngoro de uno
sóngoro de tre.

¡Aé,
bengan a be;
aé,
bamo pa be;
bengan, sóngoro cosongo,
sóngoro cosongo de maner!

Tú  no sabe inglé

Con tanto inglé que tú sabía,
Vito Manuel,
con tanto inglé, no sabe ahora
decir: ye.

La americana te buca,
y tú le tiene que huir:
tu inglé era detrái guan,
detrái guan y guan tu tri…

Vito Manuel, tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé.

No te namore más nunca,
Vito Manué
si no sabe inglé,
¡si no sabe inglé!

Pintura: Retrato de mulata, Felipe Santiago Gutiérrez